Paso atrás de los que duelen. La UD Ibiza volvió a mostrar este domingo su cara más irregular y cayó derrotada en Can Misses ante el colista de la categoría, el Marbella (0-1). El conjunto de Miguel Álvarez, que tenía en su mano dormir a las puertas del play-off de ascenso, pagó cara su falta de fútbol y de ideas en un partido gris que terminó decidiendo un viejo conocido de la afición local.
El encuentro fue un «quiero y no puedo» constante para los ibicencos. Sin chispa en la creación y con serias dificultades para poner en apuros al meta visitante, la mejor ocasión local nació de una acción que ni siquiera hubiera subido al marcador: un disparo de Davo que se estrelló en el palo, pero que quedó invalidado por una mano previa. Fue el reflejo de una tarde de domingo en la que nada fluyó para los celestes.
Tras una primera parte insulsa, la UD Ibiza trató de estirar líneas en el tramo final del choque a la caza del gol de la victoria, pero salió cruz. Fue precisamente en ese momento cuando el Marbella encontró el hueco para dar el zarpazo definitivo. En el minuto 80, el futbolista catalán y ex de la UD, Eugeni Valderrama, armó un potente zapatazo ante el que el guardameta local poco o pudo hacer.
El 0-1 dejó noqueado al bloque insular. Lejos de reaccionar con orgullo, los minutos finales fueron un suplicio para los de Can Misses, que estuvieron más cerca de encajar el segundo que de lograr la igualada ante un Marbella que gestionó a la perfección su ventaja.
La derrota confirma la peligrosa tendencia de esta UD Ibiza, capaz de tumbar a los gigantes de la liga y de sucumbir ante los equipos de la zona baja. La oportunidad de encadenar tres victorias consecutivas —algo que hubiera inyectado una dosis de moral clave para el tramo final— se esfumó por la falta de un plan de juego sólido.
A pesar del desastre, el panorama clasificatorio otorga una mínima tregua: el play-off sigue estando a cuatro puntos de distancia. Sin embargo, la sensación que deja el equipo es de una irregularidad preocupante en el momento en el que se debe dar el paso definitivo hacia adelante.
El margen de error se agota y la emoción en el tramo final de la campaña está servida, aunque hoy la afición de Can Misses se marcha a casa con más dudas que certezas.






