El Govern movilizará 160,7 millones de euros en ayudas y medidas económicas para paliar los efectos en Baleares del conflicto bélico en Oriente Próximo, ha anunciado la presidenta, Marga Prohens, tras reunirse con los agentes económicos y sociales.
El paquete se articula en cinco grandes bloques e incluye, como partida principal, 75 millones de euros en líneas de liquidez y financiación a través de créditos de la sociedad de garantía recíproca ISBA para empresas y autónomos, con el objetivo de garantizar su actividad ante el encarecimiento de costes y la incertidumbre económica.
Asimismo, destinarán 36,75 millones en ayudas directas a los sectores más afectados, con especial atención al sector primario (13,5 millones), el transporte (9,75 millones) y la industria, el comercio y la construcción (13,5 millones).
El paquete incorpora criterios específicos para compensar la doble y triple insularidad en Menorca, Ibiza y Formentera.
El miércoles se celebrará un Consell de Govern extraordinario para aprobar el decreto ley que recogerá estas ayudas.
Además, se prevé una dotación de 45 millones de euros para revisar los precios de adjudicación de infraestructuras públicas y garantizar la ejecución de inversiones en un contexto marcado por el aumento de costes.
A esta movilización de fondos se suma el impacto de las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno de España, que, según cálculos de la comunidad autónoma, supondrán unos 40 millones de euros adicionales, dentro de una estrategia global para afrontar un escenario de fuerte presión inflacionista y elevada incertidumbre económica.
Uno de los puntos acordados en la reunión ha sido la agilización administrativa de este primer paquete de medidas, una demanda de patronal y sindicatos, por lo que el Govern dedicará personal específico a esta tarea.
En una rueda de prensa, Prohens ha defendido que el Ejecutivo balear ha dado una respuesta “rápida, consensuada y coordinada” ante los efectos económicos de la guerra en Oriente Próximo, tras presentar un paquete de medidas elaborado a partir del diálogo con agentes sociales, instituciones y partidos políticos.
La presidenta ha explicado que, desde el inicio del conflicto, el Govern expresó su preocupación por el impacto de la crisis y activó un análisis económico en un contexto de “gran incertidumbre” en los mercados internacionales.
A partir de ahí, se inició una ronda de contactos con los sectores más afectados, los consells insulares, la Felib y los agentes sociales para escuchar sus necesidades y diseñar una respuesta pactada.
Prohens ha destacado que este proceso se ha extendido también a los partidos políticos, en una reunión que ha calificado de “muy positiva”, y ha defendido que en situaciones de dificultad “la sociedad exige a los responsables políticos estar a la altura y superar diferencias partidistas”.
La presidenta ha subrayado que las medidas están orientadas a proteger el tejido económico, especialmente a empresas y autónomos, con el objetivo de salvaguardar el empleo y evitar que el incremento de costes se traslade a las familias.
Ha remarcado que el Govern actúa para amortiguar el impacto de la subida de precios y preservar la capacidad económica de los ciudadanos.
Prohens ha advertido de que el impacto de la crisis dependerá de la evolución del conflicto, por lo que el Govern mantendrá una evaluación constante de la situación y no descarta nuevas medidas en las próximas semanas, especialmente en el ámbito social, para atender a los colectivos más vulnerables. La Conselleria de Asuntos Sociales analizará con el sector las medidas sociales la próxima semana.
Además, ha avanzado que las instituciones insulares trabajan en iniciativas propias dentro de sus competencias, en una estrategia conjunta que busca reforzar la respuesta pública ante la crisis.
La presidenta ha reclamado al Gobierno de España una mayor implicación y que tenga en cuenta la insularidad en el diseño de sus políticas, porque considera que las medidas estatales resultan insuficientes para la realidad balear.
Ha recordado el compromiso obtenido por Canarias para compensar el aumento del precio del transporte y ha exigido que Baleares reciba “lo mismo”. De manera consecuente, el Govern balear solicitará las mismas compensaciones: «Pedimos lo mismo», ha exigido la presidenta.
EFE





