Instalar una infraestructura de temporada en Punta de sa Pedrera, cerca una pequeña y antigua cantera de marès situada en el cabo que cierra Port des Torrent por el lado de poniente. Un proyecto que contempla la colocación de un quiosco cerrado de 19,20 metros cuadrados, una terraza de tarima de madera de 50 metros cuadrados, dos baños químicos, dos depósitos de agua, cuatro parasoles, once mesas y 38 sillas.
La petición de permisos llega, además, en un momento especialmente delicado para el debate sobre la explotación del litoral, después de que recientemente haya trascendido la clausura definitiva de Es Puetó, uno de los establecimientos más emblemáticos y veteranos de la bahía de Sant Antoni, dentro del mismo tramo costero occidental.
En este contexto, el GEN-GOB ha presentado alegaciones contra la solicitud de concesión en Dominio Público Marítimo-Terrestre en Punta Pedrera. La organización ecologista recuerda que una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Balears, relacionada con otro establecimiento del municipio, Es Puetó, recoge expresamente como argumento el alto nivel de saturación de servicios e instalaciones temporales en todo el litoral balear.
Según la entidad, este reconocimiento por parte de la propia administración debería ser suficiente para frenar nuevas concesiones que incrementen la presión humana sobre espacios costeros, limiten el disfrute colectivo y alteren la dinámica natural de ecosistemas litorales especialmente frágiles.
El GEN-GOB también subraya que Ibiza ya presenta una saturación evidente de negocios de restauración, una situación que incluso ha sido denunciada por parte del propio sector empresarial, que en distintas ocasiones ha reclamado una moratoria de nuevas licencias ante la falta de personal y la caída de la calidad del servicio.
A ello se suma, señalan, el impacto indirecto sobre el mercado residencial. La elevada demanda de mano de obra estacional agrava la crisis habitacional tanto para temporeros como para residentes, incapaces de competir con el mercado turístico y de alquiler vacacional.
Por todo ello, la entidad ecologista considera que nuevas concesiones como la proyectada en Punta de sa Pedrera “no responden a ninguna necesidad real, van en contra del interés general y deterioran la calidad turística y ambiental de la isla”, motivo por el que ha solicitado formalmente la denegación de la autorización.







no lo permitais!!! estamos matando nosotros mismos nuestra isla!!! de las pocas esquinitas que quedan medio vírgenes con sus casetas de pescadores que deberian ser patrimonio protegido! no tienen sentido que cosas construidas que dejen de ser funcionales, edificios construidos tirados para reconvertirlos, como os gusta tirar el dinero que aportamos en vez de mejorar.