Los resultados de la primera fase del proyecto ‘Surfing for Science’ en Ibiza no dejan lugar a dudas: la bahía de Portmany presenta una «elevada presencia» de microplásticos. Tras seis meses de muestreos realizados por alumnos del IES Balàfia, los análisis de la Universidad de Barcelona (UB) han detectado concentraciones medias de 0,99 ítems por metro cuadrado, alcanzando picos preocupantes de hasta 2,77 en algunas zonas.
El estudio, desarrollado entre noviembre de 2025 y abril de 2026, ha contado con la participación activa de 20 estudiantes del ciclo de Guía en el Medio Natural. Estos «científicos ciudadanos» han recorrido la costa en kayak y paddle surf arrastrando redes especiales para capturar partículas de menos de cinco milímetros.
La fisonomía semicerrada de la bahía de Portmany, sumada a la intensa actividad náutica y portuaria parece ser la combinación perfecta para la acumulación de estos materiales.
Según Oriol Uviedo, técnico de la UB, los datos permiten identificar no solo la cantidad, sino la tipología y el origen de unos residuos que afectan directamente al crecimiento y salud de los organismos marinos.
Ciencia y educación de la mano
Desde el IES Balàfia, el profesor Daniel Picorelli ha mostrado su orgullo por la implicación de un alumnado que ha compaginado el deporte con el rigor científico.
Por su parte, IbizaPreservation, a través de Elisa Langley, ha vinculado estos datos con el informe ‘Tejiendo Futuro’, recordando que la actividad turística y marítima sigue siendo la principal fuente de suciedad en los fondos de Baleares.
El proyecto no se detiene aquí. Tras un parón veraniego, los muestreos se retomarán en septiembre y se prolongarán hasta abril de 2027 para consolidar una base de datos que permita diseñar soluciones reales para la isla.






