Una nueva asociación ha sido constituida en Ibiza, bajo el nombre Asociación para la Defensa del Agua, con el objetivo de luchar por este recurso hídrico en la isla de Ibiza. La asociación se presentó ayer en Sant Llorenç, aunque no es la primera vez que algunos de sus miembros unen fuerzas.
El colectivo inició su andadura hace ya dos años informalmente, cuando impulsó una recogida de firmas para exigir al Consell de Ibiza una solución urgente ante la situación de alarma hídrica en Ibiza, que debía pasar por producir más agua desalada y controlar la extracción de pozos. Tras la recogida de más de 6.000 firmas, este grupo principalmente formado por payeses de la isla de Ibiza formalizan ahora esta asociación para poder sentarse en la mesa de consulta en los procesos de toma de decisiones, como una entidad dedicada a la defensa del agua.
Joan Rosselló, uno de los miembros de esta asociación, ha explicado a Noudiari que su primera reivindicación es precisamente que la industria hotelera y turística se alimente de agua desalada, y no de los pozos y perforadas que se explotan en Ibiza. «De norte a sur, en toda la isla, se explotan pozos y perforadas y tanto hoteleros como propietarios de esas perforadas y pozos están encantados», denuncia Rosselló, indicando que como vecinos del norte de la isla, principalmente, están hartos de ver camiones haciendo cola para cargar agua que va destinada a establecimientos turísticos y villas. «Pedimos que se construya una nueva desaladora con la capacidad para alimentar a la industria turística, lo que sea suficiente, y no menos».
Desde la Asociación por la Defensa del Agua también reivindican que las competencias en materia hídrica sean transferidas al Consell. «El agua de Menorca o de Mallorca no tiene nada que ver con la situación de Ibiza, y pensamos que el Consell debe reclamar estas competencias», concluye Rosselló.
Desde la Asociación celebran que como entidad legal sin ánimo de lucro ahora podrán formar parte de las reuniones y consultas que puedan organizar las instituciones en materia de recursos hídricos, y aunque las lluvias del invierno han mejorado la situación en Ibiza, advierten que «no se puede seguir consumiendo más agua de la que cae del cielo».






