Amics de la Terra ha manifestado hoy su «firme rechazo» al proyecto de creación de un macro-aparcamiento en el Bulevar Abel Matutes.
«La creación de nuevas plazas de aparcamiento nunca debería tener lugar si el precio a pagar es la transformación de los barrios en desiertos ecológicos y la pérdida de bienestar para los habitantes del barrio y de la ciudad», explican.
Entre los argumentos que esgrimen está que «elimina el centenar de bellísimos árboles maduros que no solo proporcionan una sombra continuada a lo largo del Bulevar, sino que son una fuente de biodiversidad urbana, paisaje y disfrute para los vecinos del barrio, paseantes, deportistas, gente con perros, gente de paso, y madres, padres y alumnos de Sa Real» para sustituirlos por un «aparcamiento de varias plantas existiendo lugares mucho más apropiados para este propósito». Para Amics de la Terra «parece una enorme falta de visión».
«Hay que recordar que nos encontramos en plena emergencia climática y que las olas de calor extremas serán una característica cada vez más frecuente de nuestras estaciones cálidas. En este contexto, las instituciones públicas tienen la obligación de ofrecer ciudades resilientes con espacios que generen regulación térmica en los barrios y que, además, proporcionen sombra y frescor a sus habitantes», argumentan.
El Bulevar Abel Matutes es uno de los pocos espacios en la ciudad de Ibiza con estas características, «un refugio climático en plena ciudad y, por tanto, parece un completo absurdo y un despropósito en contra de toda lógica eliminarlo para crear nuevas infraestructuras cementadas que, por su uso, además aumentarán el flujo de vehículos en esta zona, contribuyendo únicamente a calentar más la ciudad y a incrementar el ruido», añaden.
La importancia de cuidar los espacios verdes en ciudades
Para Amics de la Terra es importante no olvidar que las ciudades «ocupan el 2% de la superficie terrestre pero es allí donde se concentra más de la mitad de la población, donde hay niveles más altos de contaminación atmosférica e inactividad física y donde más alejada se encuentra la población de ecosistemas naturales accesibles, generándose niveles más elevados de patologías físicas y mentales; por tanto, el derecho a la naturaleza en espacios urbanos es una cuestión básica de salud, siendo esto especialmente importante para las personas con movilidad reducida».
De hecho, según los criterios de la OMS, la Organización Mundial de la Salud, todas las zonas urbanas deberían cumplir la regla «3, 30, 300», es decir, «ver al menos 3 árboles desde cada vivienda, tener al menos un 30% de cobertura vegetal en cada barrio, y que todas las viviendas se encontrasen a un máximo de 300 metros de una zona verde de al menos una hectárea». «Cumplir esta regla no es fácil, el esfuerzo para conseguirlo es titánico, pero si en lugar de eso el Ajuntament de Vila da enormes pasos hacia atrás, eliminando una importante zona verde de la ciudad, solo demuestra una tremenda falta de empatía de las instituciones con el bienestar de los ciudadanos a los que representa», destacan en un comunicado.
Amics de la Terra añade que alcanzar el cumplimiento de esta regla no solo beneficiaría a la población de la ciudad de Eivissa, sino que generaría corredores ecológicos que facilitarían el movimiento de diversas especies también dentro de la ciudad. «Los árboles y la vegetación del Bulevar a día de hoy ya proveen en parte esta función con la presencia constante de insectos y aves en sus árboles, pero también lo visitan otras especies, habiéndose llegado a ver, incluso, ginetas por su ubicación en la periferia de la ciudad», recuerdan.






