Los vídeos hablan por sí mismos. Música a toda potencia y un fiestón montado en Beso Beach Formentera, un negocio de playa que está situado en la zona de Ses Illetes (Es Cavall d’en Borràs), dentro del entorno protegido del Parque Natural de Ses Salines de Ibiza y Formentera.
Los hechos sucedieron el pasado viernes 29 de mayo en el citado beach club cuando algunas personas usuarias de la playa pudieron comprobar cómo la música a toda potencia salía del local, donde un nutrido grupo de personas estaba bailando, como muestran las imágenes.
Tras recibir la denuncia, la Policía Local de Formentera se desplazó a la zona sobre las 18 horas del viernes, tal y como informa el Consell de la isla a consultas de este medio.
Sin embargo, cuando los agentes llegaron al lugar la música había cesado y no se pudo levantar acta al no poder constatar que estuviera a un volumen elevado.
«No obstante, desde el Consell Insular de Formentera queremos insistir en la importancia de que todas las actividades que se desarrollan en la isla actúen con la máxima responsabilidad y respeto hacia la normativa vigente«, remarcan desde la institución. Y añaden que este respeto debe ser atendido «especialmente en espacios de alto valor ambiental». «Resulta fundamental compatibilizar la actividad económica y el ocio con la preservación del entorno y el cumplimiento de las condiciones establecidas por las diferentes administraciones competentes», concluyen.
Lo cierto es que, en los últimos años, se han registrado varios episodios en los que negocios de Formentera se saltaban todas las normativas en cuanto a ruido y ocupación de playa.
Unidas a estas ilegalidades, se ha visto creciente presión de entidades ecologistas por la contaminación acústica generada por beach clubs y fiestas en el parque.
Tanto el Institut d’Estudis Eivissencs como el GOB Formentera ha llegado a exigir sanciones contundentes por el volumen de la música en locales situados dentro del espacio protegido, alertando de posibles impactos sobre aves y otras especies.
También ha habido actuaciones contra establecimientos que funcionaban como discotecas dentro del parque natural.
Así, en agosto del año pasado el Consell Insular de Formentera ordenó el cese inmediato de la actividad de un establecimiento ubicado en el Parque Natural de ses Salines, tras detectar que operaba de forma reiterada como discoteca pese a tener únicamente licencia de restaurante. Además, se decretó el precinto de toda la instalación musical, incluida la terraza. Se trataba del establecimiento Cala Duo. Este restaurante se hizo viral porque se lanzó en redes sociales un vídeo en el que los clientes coreaban ‘Pedro Sánchez, hijo de puta’.
La medida se adoptó tras una inspección conjunta realizada por los servicios técnicos del Consell, la Policía Local y agentes de Medio Ambiente del Govern balear.





