El Ayuntamiento de Ibiza ha impuesto una de las sanciones urbanísticas más elevadas de los últimos años por un caso de alquiler turístico ilegal. La multa asciende a 793.443,74 euros y deriva de una inspección realizada en una vivienda del municipio que estaba siendo utilizada como alojamiento turístico sin la autorización correspondiente.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este lunes desestimar íntegramente las alegaciones presentadas por la propiedad y ratificar tanto el expediente sancionador como el de restablecimiento de la legalidad urbanística.
La actuación municipal tiene su origen en una de las inspecciones conjuntas realizadas durante 2024 por agentes de la Policía Local y técnicos del área de Urbanismo. Durante la visita se constató que la vivienda había pasado de un uso residencial a un uso turístico sin disponer del título habilitante necesario y en contra de la ordenación urbanística vigente.
A raíz de estas comprobaciones, el Ayuntamiento inició un expediente sancionador al considerar acreditada una infracción grave de la Ley de Urbanismo de las Illes Balears. La normativa establece que cuando se produce un cambio de uso no permitido pueden imponerse sanciones de entre el 50% y el 100% del valor de la edificación.
En este caso, el Consistorio ha aplicado una sanción equivalente al 75% del valor total del inmueble, lo que se traduce en una multa cercana a los 800.000 euros.
La propiedad presentó alegaciones contra la propuesta de sanción, pero la Junta de Gobierno Local ha acordado rechazarlas en su totalidad y continuar con la tramitación del expediente.
El concejal de Urbanismo de Ibiza, Juan Flores, ha defendido la contundencia de la actuación municipal y ha advertido de que el Ayuntamiento seguirá intensificando la lucha contra este tipo de prácticas.
«Quien destina viviendas a uso turístico sin la correspondiente autorización debe tener claro que el Ayuntamiento de Ibiza actuará con firmeza», ha señalado.
Flores ha subrayado que el alquiler turístico ilegal dificulta el acceso a la vivienda para los residentes, genera problemas de convivencia y supone una competencia desleal para los establecimientos y alojamientos que operan dentro de la legalidad.
«Esta sanción es una muestra de nuestro compromiso con el cumplimiento de las normas y continuaremos reforzando las inspecciones y las actuaciones sancionadoras para erradicar estas prácticas de nuestro municipio», ha añadido.
La resolución se enmarca en la estrategia municipal para combatir el alquiler turístico ilegal, una de las principales preocupaciones de las administraciones de Ibiza ante la creciente presión sobre el mercado residencial y la escasez de vivienda disponible para trabajadores y residentes.





