La Policía Local de Sant Antoni y la Guardia Civil clausuraron este martes una fiesta ilegal celebrada en una casa de la zona de Can Mulo, en una zona rústica entre Buscastell y Sant Mateu, en la que participaban unas mil personas, ha informado el Ayuntamiento.
La actuación se llevó a cabo tras detectar la promoción del evento en redes sociales y recibir diversas quejas vecinales por ruido y por el estacionamiento masivo de vehículos en terrenos rústicos próximos al lugar.
En el operativo participaron tres patrullas de la Policía Local, un técnico municipal de Actividades y tres patrullas de la Guardia Civil.
Los agentes comprobaron que los organizadores habían habilitado puntos de encuentro desde los que se trasladaba a los asistentes mediante un servicio de lanzadera hasta la finca donde se desarrollaba la fiesta.
Durante la inspección se constató la existencia de una infraestructura propia de un evento multitudinario, con personal para controlar aparcamientos, aseos portátiles, grupos electrógenos, varias barras de servicio y una zona de restauración.
También había distintos espacios musicales, un tiovivo portátil y un dispositivo sanitario formado por una ambulancia y una carpa con personal técnico.

El técnico municipal levantó acta por presuntas infracciones de la Ley balear de actividades y el Ayuntamiento estudia además posibles incumplimientos relacionados con la celebración del evento en suelo rústico.
La intervención motivó la finalización anticipada de la fiesta, que tenía previsto prolongarse hasta la tarde-noche, y los asistentes abandonaron progresivamente la finca.
La investigación administrativa continúa abierta para determinar todas las responsabilidades derivadas de la organización del evento. EFE
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