El Institituto de la Vivienda de Baleares (Ibavi) ha recibido la autorización judicial para encarar la reforma de las dos últimas viviendas, las más afectadas, por la explosión de gas del 21 de abril en Ibiza, en la urbanización es Putxet de Can Cantó.
Desde hace dos semanas, y tras recibir esta autorización de los juzgados debido a la investigación que este caso ha requerido para determinar las causas de la deflagración, los técnicos trabajan ya en estas dos viviendas, mientras sus habitantes, dos familias de cuatro miembros, permanecen en apartamentos que son propiedad del Ibavi en Ibiza.
Según ha indicado un portavoz de la conselleria de Vivienda a Noudiari, las obras se han iniciado en esta nueva fase en el apartamento en el que se produjo la explosión en sí y en otro colindante en el que se derrumbó un muro. Las obras se encuentran «avanzadas» y se estima que las familias afectadas, en principio una familia de dos miembros (madre e hijo) y otro joven que vivía solo, puedan volver a sus casas, ya reformadas, a finales del mes de julio.
Seis viviendas afectadas con un retorno gradual
Los hechos se remontan a un martes, 21 de abril por la tarde, cuando a las 17:15 horas aproximadamente se produjo una explosión en el apartamento 12 de los pisos de es Putxet, propiedad del Ibavi, en el barrio de Can Cantó, ubicados en la calle sa Cala de Sant Vicent. En estos apartamentos se estaban realizando obras de reforma para sustituir los electrodomésticos de gas por electrodomésticos eléctricos. Desde un primer momento, el jefe de Bomberos de Ibiza, José Antonio López, apuntó a un fallo en ese proceso, mientras que la investigación policial concluyó que se produjo una presunta negligencia.
El 8 de mayo, la Policía Nacional detuvo a un instalador no habilitado como presunto autor de la negligencia que causó la explosión en el edificio, y el Govern balear anunció consecuentemente la denuncia a la empresa constructora Uxcar como responsable del suceso.
Cabe recordar que cuatro personas sufrieron graves heridas, con dos ingresados críticos, un chico de 23 años y una joven de 21 años, en el Hospital La Fe de Valencia, donde permanecieron para recuperarse de graves quemaduras. Un tercer joven de 21 años permaneció ingresado en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario debido a numerosos traumatismos producidos por la onda expansiva y una mujer de 45 años también fue ingresada en estado grave en el Hospital Can Misses.
Desde el primer momento, el Govern y el Ayuntamiento de Ibiza pusieron sus recursos en común para atender a los damnificados, especialmente a las familias de las seis viviendas más afectadas. Cuatro de esas viviendas fueron aseguradas y rehabilitadas en el mes de mayo, y tres familias pudieron volver entonces a su residencia, mientras que una de esas viviendas está vacante y próximamente será adjudicada, según informan desde el Govern balear.
Tras la primera semana después de la explosión, el Ibavi se hizo cargo de completar la renovación de las instalaciones en el resto de viviendas de la urbanización que no fueron directamente afectadas por la explosión de gas, una tarea para devolver la sensación de seguridad a estos hogares. Esas obras, intensificadas durante la primera semana tras la explosión, consistían en reemplazar las instalaciones de gas por termos eléctricos y vitrocerámicas.
Durante esos días, el Ayuntamiento cedió el espacio de Can Tomeu para duchas calientes y se ofreció a los vecinos afectados la posibilidad de realizar desayunos, comidas y cenas en el centro de la Asociación de Vecinos San Pablo.
Desde el Govern han insistido a Noudiari en que la principal preocupación ha sido dar apoyo a los vecinos, aunque las secuelas puedan perdurar en el tiempo para las personas más afectadas por la explosión.






