‘Menys turisme, més vida’ ha pedido la dimisión del delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, por la actuación de la Policía Nacional durante la manifestación celebrada este domingo en Palma contra la masificación turística, al considerar que hubo una actuación «desproporcionada» contra los manifestantes.
En un comunicado publicado este lunes, la plataforma sostiene que la movilización reunió a más de 70.000 personas (25.000 según la Policía) y transcurrió de forma pacífica desde la plaza de España hasta Ses Voltes, donde estaba previsto el acto final de la protesta.
Según los organizadores, la Policía Nacional impidió el acceso a Ses Voltes alegando motivos de seguridad, pese a que el recinto no alcanzaba la mitad de su aforo.
La plataforma afirma que las primeras cargas policiales se produjeron cuando algunos manifestantes intentaron acceder al recinto y que, posteriormente, durante la lectura del manifiesto, agentes de la Policía Nacional cargaron contra las personas concentradas.


También sostiene que, una vez concluida la manifestación, se registraron nuevas cargas en la avenida Antoni Maura y el inicio del paseo del Born, con decenas de personas heridas, entre ellas un periodista.
‘Menys turisme, més vida’ denuncia que la actuación policial fue «desmesurada» y que las cargas comenzaron sin previo aviso y sin que los servicios sanitarios estuvieran preparados para atender a los heridos.
En el plano político, exige explicaciones por lo sucedido y reclama la dimisión del delegado del Gobierno, al que atribuye la responsabilidad del dispositivo policial desplegado durante la movilización.
Els dos hospitalitzats a causa de les càrregues policials a Palma han estat donats d'alta.
↘️ https://t.co/M3BDnAa7FV pic.twitter.com/VFHjOmJsPD
— IB3 Notícies (@IB3noticies) July 27, 2026
Además, critica la actuación del Ayuntamiento de Palma por las dificultades para desarrollar el acto final de la manifestación, al señalar que la organización recibió dos días antes la limitación del acceso a Ses Voltes a un máximo de 2.000 personas y que no se facilitaron alternativas ni algunos medios solicitados, como un punto de suministro eléctrico.
El Gob critica la violencia inaceptable
La asociación ecologista Gob, también adherida a la movilización, se ha sumado a la petición de dimisión del delegado del Gobierno, porque «no se puede aceptar que una manifestación pacífica y ejemplar acabe con personas heridas, entre ellas un fotoperiodista».
Para el Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza (Gob), la de este domingo fue una de las manifestaciones más concurridas de la historia reciente de Mallorca, con casi 70.000 participantes, y una demostración de «fuerza colectiva».
«El pueblo mallorquín está vivo, está organizado y está harto de masificación, saturación y falta de respeto a los límites de la isla», incide la organización, que reclama una respuesta política acorde con el malestar expresado por la sociedad.
EU, una actuación «absolutamente desproporcionada»
Por su parte, Esquerra Unida (EU) de les Illes Balears ha exigido que se esclarezcan los hechos y se depuren responsabilidades.
La formación ha afirmado en una nota de prensa que la movilización fue un «éxito rotundo».
Según EU, la protesta transcurrió de forma cívica hasta que se produjeron las cargas policiales, que fueron «absolutamente desproporcionadas» y dejaron personas heridas durante una concentración en la que la ciudadanía ejercía su derecho a manifestarse.
Los policías dicen que actuaron en respuesta a agresiones a cinco agentes
El atestado policial tras las cargas posteriores a la manifestación contra el turismo masivo en Palma argumenta que los policías nacionales actuaron en respuesta a agresiones de grupos violentos que causaron lesiones a cinco agentes.
Fuentes del cuerpo de seguridad estatal han explicado a EFE que la persona detenida derribó y atacó a un policía que había acudido a asistir a una pareja de turistas que también habían sufrido una agresión y han hecho hincapié en que los agentes que intervinieron recibieron impactos de distintos objetos lanzados contra ellos y de palos de banderas y pancartas.
El atestado expone que los primeros enfrentamientos se produjeron en la parte final de manifestación, cuando se pidió a los promotores que realizaran la lectura del manifiesto en el Parc de la Mar para evitar los riesgos de hacerlo en Ses Voltes, donde estaba previsto inicialmente, pero desestimaron la propuesta.
Això és absolutament mentida, les càrregues van començar quan la policia no va permetre arribar la gent al final de la manifestació i va interrompre la lectura del manifest allà on es concentrava tota la gent. https://t.co/MuJ5LReyQb pic.twitter.com/IMlym3f2Zf
— MENYS TURISME MÉS VIDA (@menysturisme) July 27, 2026
Como resultaba peligroso que las 25.000 personas que habían participado en la marcha trataran de entrar en Ses Voltes, se fijaron filtros en los accesos para ir dejando paso de manera paulatina hasta completar el aforo, pero algunos manifestantes se mostraron agresivos y zarandearon las vallas y empujaron a los policías, según se recoge en el atestado.
Los responsables del dispositivo de seguridad pidieron a los promotores de la manifestación que informaran por megafonía de la limitación de acceso y su justificación, pero en lugar de hacerlo se responsabilizó a la Policía de una restricción arbitraria, lo que acentuó el nerviosismo, indican las mismas fuentes.
Entonces, relata el informe policial, los dirigentes de la convocatoria decidieron volver a realizar la lectura del manifiesto fuera del recinto, y en el desplazamiento de manifestantes a través de los filtros policiales volvieron a sucederse actos violentos contra los agentes, que se vieron rodeados y obligados a defenderse.
Las cargas posteriores tuvieron lugar en la zona del extremo de la avenida Antoni Maura y el paseo Sagrera, donde, según la Policía, se concentraron grupos radicales que acentuaron los lanzamientos de piedras, botellas y otros objetos, y dañaron vehículos del cuerpo de seguridad.
Uno de los incidentes más graves recogidos en el informe fue la agresión a una pareja de turistas y a uno de los policías que acudió en su ayuda, que fue atacado por un manifestante detenido posteriormente.
En los momentos de mayor tensión, justifica el informe, los agentes se vieron obligados a disparar salvas y cargar contra los manifestantes para defenderse.
Las mismas fuentes han indicado que la Policía dispone de imágenes que demuestran los hechos reflejados en el informe y han precisado también que, tras la publicación de algunos vídeos en los que se aprecia cómo un agente golpea en la cabeza con su porra a un fotoperiodista, se abrirá una investigación para determinar posibles responsabilidades.
EFE






