Hace meses, quizá demasiados, pero sin duda bastantes, que se conoce al dedillo qué trayectoria llevará la Luna este miércoles 12 de agosto, a qué minuto, pasadas las 20,30 horas, se situará sobre el Sol, y desde qué zonas en Ibiza se podrá seguir el fenómeno con mayor visibilidad. Aun así, los restaurantes de la costa oeste de Ibiza, en Sant Josep y Sant Antoni, viven con “mucha preocupación” la gestión de restricciones y control de accesos que se viene anunciando desde hace unos días en Ibiza, ya que aunque están al completo con todas las mesas reservadas, ahora temen que la información de acceso no llegue a sus clientes y eso complique innecesariamente la jornada.
En la costa de Cala d’Hort, el restaurante Es Boldadó tendrá vistas privilegiadas del eclipse con es Vedrà y es Vedranell en el horizonte, y por ello está completamente reservado para más de 200 comensales en esta jornada histórica, desde hace al menos dos semanas.
Sin embargo, Rafel Tur, gerente del restaurante, vive con “mucha preocupación” el anuncio de restricciones de accesos, y especialmente el requerimiento del Ayuntamiento de Sant Josep de rellenar un formulario que justifique el desplazamiento hacia zonas como esta, adjuntando pruebas como un contrato de trabajo o una confirmación de reserva.
“No entiendo todo esto”, dice Tur, visiblemente molesto. “Es una barbaridad, si el restaurante se queda medio vacío y empiezan a fallar clientes por esto, al día siguiente me voy al juzgado a poner una denuncia”.

Desde este restaurante en pleno paraje natural muestran una gran incertidumbre ante esta situación y lamentan que desde las administraciones no haya habido una mayor coordinación con los negocios de las zonas en las que se espera gran afluencia.
“No puedo contactar a más de 200 clientes”, dice Tur, a quien tampoco le convence el depósito de cancelación del que al menos él sí dispone en este establecimiento para las reservas realizadas online que resultan en un no-show o cancelación de último minuto.
La situación no es diferente entre los restaurantes de Cala Tarida. En Cas Milà llevan ya al menos un mes con todo al completo para este miércoles.
El director de este establecimiento, José Antonio Martín-Clavel, hojea el libro de reservas manuscrito con la misma preocupación que sus compañeros de profesión unas calas más al sur. La afluencia a Cala Tarida se prevé alta y habrá también restricción en las carreteras de acceso a esta playa.
En Cas Milà hace un mes que se quedaron sin mesas libres para el día del eclipse y esperan a unas 250 personas. Para cenar, como en es Boldadó, las reservas son a partir de las 19 horas y ya hay mesas reservadas hasta para grupos de 16 personas.

“No se ha coordinado nada ni nadie con nosotros [con los restaurantes], y es injusto porque ahora tenemos la preocupación de que no puedan llegar los clientes”, explica Martín-Clavel.
En el caso de este establecimiento, su sistema de reservas es similar al de la mayoría en esta zona, a base de llamada de teléfono o reserva en persona, por lo que muchos clientes carecen de confirmación de reserva tangible, como un mail de confirmación o un mensaje, y el restaurante se fía de la palabra de los comensales. En su caso, no hay depósito de cancelación.
Ese trato de confianza que caracteriza aún a muchos restaurantes establecidos de la isla podría ahora salir caro
En Ses Eufàbies, otro clásico de Cala Tarida, viven la situación con igual escepticismo en los últimos días. Ha sido una faena. “Tenemos el restaurante lleno desde hace algunas semanas para el miércoles y la gente sigue llamando para reservar”, explica Nikita Pettinelli tras la barra. “Mucha gente nos reservó en persona y no tenemos su contacto para avisarles ahora de estos nuevos requisitos”, lamenta, y añade que todo iba según lo previsto hasta que oyeron hace unos días que ahora se exigía también un formulario para los desplazamientos hasta Cala Tarida durante las horas de restricción.
Confía en que al menos la clientela local esté más al tanto de las restricciones y se las ingenien, pero muestra su frustración con el hecho de que la información no haya llegado mucho antes para poder prevenir problemas.
El Ayuntamiento de Sant Josep emitió una nota de prensa este pasado viernes, 7 de agosto, cinco días antes del eclipse, presentando un formulario online disponible en su página web para registrar a la persona, empresa o vehículo que necesite acceder a una zona restringida en el municipio en el día del eclipse total. A través de este formulario la persona o empresa interesada debe acreditar el motivo de acceso, y la autorización, una vez concedida por correo electrónico, solo será válida para la persona o entidad identificada y, en su caso, para el vehículo autorizado en los horarios autorizados.
Desde el Ayuntamiento de Sant Josep han confirmado a Noudiari que, efectivamente, aquellas personas que deseen acceder a un restaurante que se encuentre en zonas restringidas deberán realizar el mismo trámite, y rellenar el formulario adjuntando una prueba de la reserva de mesa, como un mail de confirmación. Esto es, para acceder con un vehículo motorizado.

En el caso de Sant Antoni, el Ayuntamiento informó mediante nota de prensa a los medios locales de su operativo para el eclipse este pasado sábado. En este municipio no se exige rellenar un formulario previo pero sí llevar consigo un documento de algún tipo que justifique la necesidad de acceder a ciertas zonas con un vehículo motorizado. Andando mejor.
En ambos municipios, si hay bloqueo total de las vías con restricciones, solo podrán acceder los vehículos de Emergencia, independientemente de las personas autorizadas.
Sant Antoni también se prepara y contacta a clientes a última hora
En la bahía de Sant Antoni, ya está todo más que reservado para el día 12. Tras la barra del restaurante Golden Buddha, cerca de Caló des Moro, la encargada de barra Sara Fernández se encuentra junto a sus compañeras revisando las reservas de este miércoles. Tanto ella como su compañera bromean con que si pudieran, el día 12 a las 20,33 horas se meterían en un búnker para no salir hasta el día siguiente. Pero les toca trabajar, también en los días previos al eclipse, en los que el teléfono no deja de sonar con ofertas por una mesa libre. Pero no hay ninguna.
En su caso sí que cuentan con un sistema de reservas online, y contactos de clientes. “Empezamos a llamarles hace un par de días, pero no damos abasto así que ahora les enviamos un mensaje por Whatsapp”, explica, y añade: “No nos esperábamos esta fiebre por el eclipse”.







No entiendo lo de miedo a q se pete todo. si llevamos fias y semanas petado todo.
ahora les va a preocupar.
los controles son pa despues sobretodo velocidad, alcohol y drogas.
no hay polis ni guardias sufixientes y se creen ahora q sí.
si tanto te preocupan tus clientes, Llama!! y no te quejes
eclipse lunar y parece que llega apocalipsis en fin, humanidad . podrida. .
Error.. Cala D’Hort no es zona de observación oficial tal como se lee a pie de una de las fotos.
Es más, dada la previsible de personas avalancha q se prevé en esa zona debería ser una de las mas restringidas.. sobre todo por ser zona protegida y ser de lejos la mas deseada para la fotito en redes..
Cuando se cogen reservas se apunta algún número de contacto, no? y no será un numero por cada comensal sino uno por mesa reservada..