Ha pasado un año desde que un vídeo de solo ocho segundos cambiara la vida de Jack Kay para siempre. Según recoge The Sun, el ex obrero de la construcción de Newcastle, conocido en todo el mundo como «Ibiza Final Boss», ha amasado una fortuna de 2 millones de libras (aproximadamente 2,3 millones de euros al cambio actual) desde que su baile (y, sobre todo, su aspecto) en una discoteca ibicenca se hiciera viral.
Todo comenzó el 3 de agosto de 2025, cuando la cuenta de TikTok Zero Six West publicó un vídeo preguntando si alguien conocía a esa «leyenda absoluta» que bailaba relajado con un vaso rosa en la mano. Su look —corte de pelo tipo tazón, gafas de sol grandes, cadena dorada, tatuajes, barba perfilada y riñonera— no tardó en convertirse en meme, y un comentario que lo comparaba con el «jefazo» (final boss), una expresión de videojuego, le dio el apodo que lo acompañaría desde entonces.
@zerosixwestibiza does anyone know this absolute legend coz weve got 2 free guestlist with his name on it! . #ibiza2025 #zerosixwest #eivissa #ibiza #ibiza25 ♬ original sound – Zero Six West Ibiza
Doce meses después, según explica él mismo a The Sun, ha firmado contratos con marcas como BoohooMan, se prepara para participar en Celebrity SAS y compagina su nueva fama con una carrera en el boxeo bajo un contrato de dos años con Misfits Boxing. Incluso ha asegurado su icónico peinado por un millón de libras.
Pero lo más llamativo es el lanzamiento de una línea propia de laca para el cabello que llevará su nombre, es decir, que también ‘Ibiza’ estará en la marca: Ibiza Final Boss.
Pese a la fama repentina y a cambios vitales muy fuertes a raíz de todo esto como el fin de la relación que tenía con la madre de su hija o al hecho de que ha aparecido gente en su vida claramente interesada en sacar algo de él, Kay asegura a The Sun que ha sido prudente con el dinero, invirtiendo en propiedades y contando con un asesor financiero. Algunos caprichos se ha dado como un Range Rover de 55.000 libras o llevarse a todos sus amigos en jet. Parece que la fama, lejos de ser efímera, le dura y la está explotando.







