El Trasmapi Gobycar Citubo HC Eivissa ya sabe lo que es ganar esta temporada. El conjunto ibicenco logró este sábado en el Polideportivo Insular de Blancadona su primera victoria en el Campeonato Estatal de División de Honor Plata Masculina, después de imponerse por 28-25 al Balonmano Caja Rural Zamora en un partido intenso, trabajado y que exigió mantener la concentración hasta los últimos minutos.
El triunfo llega en la cuarta jornada de competición y permite al equipo mirar el futuro inmediato con algo más de tranquilidad. El Eivissa había comenzado el campeonato con una derrota y había encadenado después dos empates, resultados que ya apuntaban al trabajo de un grupo que estaba compitiendo, aunque necesitaba que ese esfuerzo semanal comenzara a tener también reflejo en el marcador.
Ese premio llegó este sábado ante un Zamora que no puso las cosas fáciles y que obligó a los locales a trabajar hasta el final.
El partido comenzó con intensidad y el conjunto visitante se adelantó cuando apenas habían transcurrido 53 segundos, con un tanto de Guillermo Medina Budia desde el extremo izquierdo. La respuesta del HC Eivissa no se hizo esperar y Biel Valera Rovira asumió protagonismo en los primeros compases, con dos goles que permitieron a los locales empezar a tomar el control del encuentro.
La primera mitad estuvo marcada por la igualdad y por la batalla defensiva. Ambos equipos intentaron dificultar la circulación rival y obligaron a los ataques a trabajar cada posesión. El Eivissa tuvo que lidiar además con varias pérdidas y errores técnicos que complicaron algunos momentos del juego, aunque consiguió mantener la iniciativa.
Al descanso, el marcador reflejaba un 14-12 favorable al conjunto ibicenco.
Zamora aprieta tras el descanso
El paso por los vestuarios no cambió la actitud del equipo visitante. El Caja Rural Zamora elevó la presión y aprovechó algunas pérdidas del Eivissa para recortar rápidamente la diferencia durante los primeros minutos de la segunda parte.
Fue entonces cuando el conjunto ibicenco tuvo que demostrar que también sabe sufrir. Daniel Bernardez Cabaleiro y Eduardo Ortiz Badillo aparecieron en momentos importantes para sostener la producción ofensiva local y evitar que Zamora terminara de darle la vuelta al partido.
El encuentro entró en una fase de máxima intensidad, con ataques rápidos, contactos y varias exclusiones que obligaron a ambos entrenadores a modificar sus rotaciones. Cada gol adquirió un valor especial y el Eivissa tuvo que mantener la calma ante los intentos del conjunto zamorano por volver a meterse definitivamente en el partido.
Los minutos finales terminaron decantando la balanza del lado local. El Trasmapi Gobycar Citubo HC Eivissa supo gestionar su ventaja y cerrar el encuentro con un 28-25 que desató la celebración en Blancadona.
El trabajo empieza a tener premio
Entre los protagonistas del encuentro destacó Biel Valera Rovira, especialmente importante en la dirección ofensiva desde la posición de central. Su aportación ayudó al Eivissa a mantener fluidez en ataque y a encontrar soluciones en diferentes fases del partido.
Pero el triunfo fue también el resultado de un trabajo colectivo. El equipo supo responder cuando Zamora apretó, mantuvo la cabeza fría en los momentos complicados y encontró recursos para conservar su ventaja hasta el final.
Con una victoria, dos empates y una derrota en las cuatro primeras jornadas, el HC Eivissa afronta ahora las próximas semanas con un punto más de confianza. El resultado de este sábado confirma además una sensación que el equipo ya venía transmitiendo: el trabajo realizado durante la semana acaba teniendo su reflejo en los partidos.
La victoria ante Zamora supone así mucho más que los dos puntos. Es el primer triunfo del curso, un refuerzo para un grupo que ha competido en este inicio de temporada y una oportunidad para mirar hacia delante con mayor tranquilidad y seguir creciendo en una exigente División de Honor Plata.






