El Ayuntamiento de Ibiza y Aqualia han firmado el nuevo contrato para la gestión del servicio municipal de abastecimiento de agua potable y saneamiento, una concesión con una duración de 20 años que contempla 17 millones de euros de inversión durante los primeros ocho. El contrato prevé distintas actuaciones sobre las redes e infraestructuras hidráulicas de la ciudad, así como la incorporación de nuevas herramientas para controlar los consumos y detectar averías o fugas.
Una de las principales actuaciones será la instalación de sistemas de telelectura en la totalidad de los contadores de agua de Ibiza. La tecnología permitirá conocer los consumos prácticamente en tiempo real y detectar posibles fugas de forma más temprana. El contrato también incluye la renovación de diferentes tramos de las redes de abastecimiento y saneamiento, además de la construcción de nuevas redes separativas para recoger las aguas pluviales.
Estas actuaciones están destinadas a mejorar el drenaje de la ciudad y la respuesta de la red ante episodios de lluvias intensas.
Entre las actuaciones previstas figura también la redacción de un Plan Hidrogeológico para estudiar el comportamiento del agua en el municipio y determinar las intervenciones necesarias para mejorar la seguridad hidráulica y prevenir inundaciones.
El nuevo contrato incorpora además un Fondo de Mejora de las Infraestructuras con una dotación cercana a los 2 millones de euros anuales.
Este fondo permitirá financiar nuevas actuaciones relacionadas con las infraestructuras hidráulicas, la innovación y la sostenibilidad. Entre ellas se contempla la implantación progresiva de una red de agua regenerada para usos como el riego, la limpieza viaria o la extinción de incendios.

También se prevé recuperar espacios degradados y crear nuevas zonas de drenaje urbano sostenible.
Nuevas oficinas y un centro de control
Aqualia contempla asimismo mejorar los medios técnicos y materiales destinados al servicio. La concesionaria habilitará nuevas oficinas y construirá un edificio tecnológico que contará con un centro de control avanzado y un aula medioambiental para actividades de divulgación.
El servicio incorporará también nuevos vehículos y equipamientos especializados, entre ellos cámaras robotizadas para inspeccionar el interior de las redes subterráneas.
Con este contrato, Aqualia asumirá durante las próximas dos décadas la gestión del ciclo urbano del agua en Ibiza, mientras que las principales inversiones previstas se concentrarán inicialmente en la renovación de redes, la digitalización de los contadores, la gestión de las aguas pluviales y el desarrollo de nuevas infraestructuras hidráulicas.






