El afán por acceder al ocio nocturno esquivando la legalidad le ha salido muy caro a dos menores de edad del municipio ibicenco de Sant Antoni de Portmany. La Policía Local del municipio ha instruido durante el último mes dos diligencias por presuntos delitos de falsedad en documento público contra dos jóvenes que, supuestamente, utilizaron documentación falsificada para intentar colarse en establecimientos de ocio.
La primera de las intervenciones se desencadenó gracias a la pericia de un controlador de acceso de una conocida discoteca de la localidad. El portero sospechó de inmediato de la autenticidad del Documento Nacional de Identidad (DNI) que le presentó un joven en la entrada. Ante las dudas razonables, el personal del local decidió no arriesgarse y solicitó la presencia de una patrulla policial para verificar los datos.
Al percatarse de que los agentes estaban en camino, el menor reaccionó emprendiendo una veloz huida a pie para evitar ser identificado en el momento. Sin embargo, la escapada no le sirvió de mucho: la Unidad de Menores de la Policía Local inició una investigación que ha permitido localizar e identificar plenamente al joven.
El segundo caso tuvo un origen completamente distinto, pero el mismo desenlace. Un ciudadano encontró una cartera tirada en la vía pública y, en un acto de civismo, la entregó a la Policía Local.
La sorpresa llegó cuando los agentes inspeccionaron el contenido: en su interior convivían un documento de identidad italiano y un DNI burdamente falsificado. Tras tirar del hilo de la investigación, la policía logró identificar al menor que hacía uso de estos documentos.
Ambos casos han terminado con la instrucción de dos atestados por presuntos delitos de falsedad en documento público, un asunto penalmente serio que ahora queda en manos de las autoridades competentes.
Desde la Policía Local de Sant Antoni han querido poner en valor y agradecer públicamente la colaboración de los controladores de acceso de las discotecas y de los propios vecinos, cuya implicación ha sido una pieza clave para neutralizar estas prácticas ilegales entre los menores de la isla.






