La Guardia Civil ha detenido, a última hora de la mañana, al presunto agresor que buscaba desde ayer, tras una pelea que este mantuvo con otro hombre en Sant Antoni —este último ha fallecido esta madrugada en Can Misses tras las lesiones provocadas con un cuello de botella rota.
Los dos individuos, de nacionalidad colombiana, participaron en una pelea en la zona de Caló des Moro, a última hora de la tarde, según informó el Ayuntamiento de Sant Antoni.
En el transcurso de la pelea, uno de ellos atacó al otro con un cuello de botella rota, causándole heridas de extrema gravedad. La víctima tuvo que ser evacuada de urgencia al Hospital Can Misses tras la agresión, ingresando en estado muy grave.
Los hechos movilizaron un rápido despliegue de los servicios de emergencia y de las fuerzas de seguridad.
La primera asistencia en el lugar fue crucial:
- Primeros auxilios: Los socorristas de la playa de Caló des Moro, junto con la colaboración de una ciudadana que se encontraba en la zona, fueron los primeros en auxiliar a la víctima.
- Maniobras de reanimación: Al llegar de inmediato al lugar, la patrulla de la Policía Local de Sant Antoni asumió la situación y se realizaron maniobras de reanimación al herido hasta la llegada de las asistencias médicas.
- Traslado urgente: Una unidad de soporte vital avanzado (UCI móvil) se encargó de evacuar al agredido al Hospital Can Misses. Para agilizar el trayecto y garantizar la rapidez del traslado, agentes de la Policía Local escoltaron a la ambulancia durante todo el recorrido hasta el centro hospitalario.
La Guardia Civil se hizo cargo de las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos, identificar formalmente al agresor y proceder a su localización y detención, que finalmente se ha dado este mediodía. Ahora el detenido tendrá que pasar a disposición judicial y previsiblemente enfrentarse a cargos de homicidio, tras la muerte del otro individuo.









Según dice el Sr. Alcalde, sant Antoni ha aumentado la sensación de seguridad.
Bien, se ve que es solo la sensación de alguien que no vive en el pueblo, el resto tenemos que convivir con otra realidad bien distinta.
El ayuntamiento no debería de hacer estas declaraciones en plena temporada de turismo de borrachera y de panteras. Guarden sus «sensaciones» para navidad, época del año con menos presión humana del año.
Piense que ahora hay un energúmeno menos, y otro en la cárcel o (ojalá) deportado.
Y los gastos que ha generado este bandido ¿quien los paga?. A saber, los tontos que pagamos impuestos. Y deportación de delincuentes