Agentes de la Policía Nacional han detenido en Ibiza a un hombre de origen marroquí como presunto autor de los delitos de amenazas graves, lesiones y desobediencia grave a los agentes de la autoridad. El arrestado protagonizó una auténtica noche de furia en un establecimiento hostelero de la ciudad, obligando a las patrullas a intervenir hasta en tres ocasiones consecutivas en el mismo local.
Los hechos ocurrieron durante la retransmisión de un encuentro del Mundial de fútbol, en un momento en el que el establecimiento y sus inmediaciones se encontraban especialmente concurridos.
La primera alerta movilizó a los agentes del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) debido a una pelea en el local. Aunque el individuo abandonó el lugar tras la primera intervención policial, poco después la sala del 091 recibió nuevos avisos que obligaron a las patrullas a regresar de urgencia.
En esta segunda ocasión, los policías localizaron a una víctima que presentaba lesiones en una mano. Según relató, el agresor la había insultado, amenazado y le había lanzado un vaso de cristal. A pesar de las heridas, la víctima rechazó la asistencia sanitaria y declinó presentar una denuncia formal debido al profundo temor que manifestaba sentir hacia el individuo.
Los agentes identificaron de nuevo al implicado y le ordenaron de forma expresa que abandonara el establecimiento y los alrededores, advirtiéndole de las consecuencias legales si decidía regresar.
Gestos de apuñalamiento y amenazas de muerte
La advertencia no surtió efecto. Apenas unos minutos más tarde, las patrullas tuvieron que ser comisionadas por tercera vez al mismo bar. El hombre había vuelto y estaba alterando gravemente el orden público: profirió reiteradas amenazas de muerte contra otro cliente mientras hacía gestos con las manos imitando el uso de un arma blanca e intentaba agredirlo físicamente.
Durante el altercado, el detenido continuó increpando y amenazando de forma indiscriminada a los transeúntes que pasaban por la zona, lo que generó momentos de gran tensión y un evidente riesgo para la seguridad de los presentes.
Ante la persistencia de su actitud violenta, el reiterado incumplimiento de las órdenes y el riesgo real de que materializara una agresión mayor, los policías procedieron a su detención. El hombre opuso una resistencia activa, por lo que los agentes se vieron obligados a reducirlo por la fuerza para proceder a su arresto.
Desde la Comisaría de la Policía Nacional de Ibiza han destacado la rápida y efectiva actuación de las patrullas, que permitió restablecer la normalidad en el local y evitó que el suceso terminara con consecuencias de gravedad.







Y luego dice el obispo de Ibiza de que somos racistas y no colaboramos con CARITAS.
ni tots es morus són així ni tots es nacionals són uns sants, és generalitzar és molt fàcil
Menos mal que el partido no ha dado para mucho.
Poco ha sido.
Aunque bueno, sin denuncia lo mismo ni cuenta para las estadísticas, así que todo bien. Solo una amenaza de que te van a cortar el pescuezo. Circulen. O mejor que no, por su seguridad, en ese barrio que no se nombra.