Los arquitectos de Ibiza y Formentera dicen «no» a la ampliación del Aeropuerto de Ibiza. Lo hacen desde su función estatutaria de «velar por el territorio, el urbanismo y el medio ambiente», pero sobre todo porque son quienes cada día trabajan con los límites físicos de esta isla: «el suelo que hay, el agua que hay, el paisaje que queda. Y esos límites ya están tensados», alertan.
Así lo han manifestado hoy públicamente en un escrito en el que detallan la postura de la Demarcación de Ibiza y Formentera del Colegio Oficial de Arquitectos de las Illes Balears sobre el proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza.
Sus Estatutos les encomiendan velar por el territorio, el urbanismo y el medio ambiente como función social, y promover la defensa y la conservación del patrimonio arquitectónico de las Illes Balears. «No es una cláusula decorativa: es el motivo por el cual este proyecto nos afecta directamente. Una ampliación de esta magnitud incrementa la presión sobre un ecosistema insular que ya funciona al límite, y lo hace en la dirección contraria a cualquier criterio razonable de sostenibilidad territorial», argumentan.
Aena asegura que las obras responden a la normativa europea de seguridad y fronteras, y que no buscan aumentar el tráfico aéreo. «Los datos de su propio proyecto dicen otra cosa. El proyecto implica incrementar de 17 a 32 puertas de embarque, con 8 nuevas pasarelas. La inversión total varía según la fuente, entre 230 y 500 millones de euros, pero en cualquiera de los dos casos se trata de una transformación estructural, no de un mantenimiento. El aeropuerto ya mueve más de 9 millones de pasajeros al año», argumentan.
«No es un matiz de lenguaje. Es la diferencia entre modernizar una terminal y construir la infraestructura para un modelo de crecimiento que Ibiza no puede sostener. Y esta decisión se está tomando sin una evaluación de impacto territorial ni un estudio de capacidad de carga», critican.
En las últimas semanas se han pronunciado en el mismo sentido el Ayuntamiento de Ibiza, el Ayuntamiento de Sant Antoni, el Consell de Formentera y la Comisión Mixta de Insularidad del Congreso y del Senado, que ha instado al Gobierno a revisar el Plan Director del aeropuerto y el DORA III 2027-2031 para descartar cualquier aumento de capacidad en temporada alta. El Consejo de Ministros debe aprobar este documento antes del 30 de septiembre de 2026. Los próximos meses serán decisivos.
«La Demarcación de Ibiza y Formentera del COAIB no toma partido político en este asunto ni en ningún otro: toma partido por el territorio y por quienes lo habitan. Este es un rechazo compartido por instituciones, plataformas ciudadanas y buena parte de la sociedad ibicenca y formenterense», y ahí es donde se sitúan los arquitectos, añaden.
Los arquitectos de las Pitiusas instan a las administraciones competentes a fijar límites claros basados en estudios técnicos de capacidad de carga, priorizando la optimización y el mantenimiento de las infraestructuras existentes antes que la saturación.
En concreto:
Que el Plan Director y el DORA III limiten cualquier actuación a la modernización y adecuación normativa, sin aumento de capacidad operativa.
Un estudio independiente de capacidad de carga territorial, ambiental y de infraestructuras (agua, energía, movilidad, vivienda…) que condicione cualquier decisión sobre el aeropuerto.
Diálogo real con las instituciones de Ibiza y Formentera antes de aprobar nada, no después.
Desde la Demarcación de Ibiza y Formentera del COAIB se ponen a disposición de las administraciones para aportar su criterio técnico sobre este proyecto, como corresponde a una corporación cuya función es velar por un territorio que tiene límites físicos, y que ya los tiene tensados.







pues AENA i es Consell…no sé no sé, que sa aturi ja, avui
una presa de pel i de pell per és ciutadans de ses Pitiüses
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