Antònia Maria Cirer Costa, doctora en Biología y una de las mayores especialistas en la lagartija endémica de Ibiza y Formentera —impulsora de SOS Sargantanes—, y Marilina Serra Cardona, portavoz de la plataforma ciudadana Sargantana Power, han hecho pública una denuncia conjunta sobre el estado de abandono en el que se encuentran numerosas trampas para serpientes gestionadas por el Consorcio para la Recuperación de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) en la isla. Según relatan, se trata de un problema que compromete tanto el bienestar animal como la eficacia de las políticas públicas frente al avance de la serpiente de herradura (Hemorrhois hippocrepis).
Trampas sin revisar durante meses
Cirer y Serra Cardona aseguran haber localizado trampas gestionadas por este organismo dependiente del Govern—algunas situadas en el Parc Natural de ses Salines— que llevan meses sin ningún tipo de seguimiento.
En ellas se han encontrado ratones muertos y serpientes que, capturadas en su día, han terminado reducidas a esqueletos porque las hormigas han consumido los cadáveres.
El origen del problema, explican, está no solo en la falta de mantenimiento sino en el tipo de pienso que se utiliza en las trampas: un pienso en forma de pelet, que es barato —cuesta menos de un euro el kilo, frente a los más de dos euros de la mezcla de semillas para roedores de laboratorio que recomiendan y que usa la mayor parte de voluntarios particulares— pero muy oloroso.
Ese olor no solo atrae a los ratones, sino también a las propias lagartijas, que en ocasiones quedan atrapadas sin poder salir y mueren.
Además, lo habitual en estas trampas es que les pongan mucha comida desde un principio. Al recibir alimento para varios meses de golpe, los ratones roen y expulsan el exceso de pienso fuera de su compartimento, lo que acaba obstruyendo la trampilla de entrada: la serpiente entra, pero el mecanismo no se cierra, y puede volver a salir.

El resultado, denuncian, son trampas donde los ratones, rodeados de inmundicia, mueren de hambre o de sed —también se han hallado bebederos obturados por falta de mantenimiento— y donde las serpientes capturadas mueren igualmente por inanición. Trampas en las que incluso han hallado lagartijas muertas que entraron por el olor atrayente del pienso y no pudieron salir.
Por si todo esto fuera poco, han detectado, además, el uso de ratones enfermos, con sarna o ácaros, en lugar de garantizar ejemplares sanos desde el primer momento.
Cirer y Serra Cardona insisten, además, en que lo que se atribuye a «vandalismo» —la desaparición de trampas— responde en realidad y en muchos casos, a vecinos del campo que retiran los dispositivos al encontrarlos abandonados, sin agua ni comida, y se hacen cargo ellos mismos de los animales.
«Escribiendo nuestras quejas en el mar»
Ambas reclaman una revisión periódica de las trampas —semanal en verano, quincenal en primavera— y medidas básicas de bienestar para los ratones-cebo como pienso que no atraiga lagartijas, agua fresca, heno y protección frente al frío y el calor.
Cirer recuerda que trasladó esta problemática a la directora general de Medio Natural en una reunión en Sa Coma en noviembre de 2025, y de nuevo en otra cita en abril de este año en el Institut d’Estudis Eivissencs, sin que perciban cambios en la gestión.


La frustración de ambas se centra también en la falta de respuesta institucional pese a los años de aviso. Cirer resume la sensación como una suerte de impotencia: por más que insistan, las decisiones no llegan. «Es como estar escribiendo nuestras quejas en el mar», lamenta.

Ambas reclaman una fiscalización clara de las inversiones destinadas a la lucha contra las serpientes, que consideran insuficientemente explicadas pese a su magnitud creciente, y vinculan la falta de resultados con la expansión de las culebras por todo el territorio de Ibiza, documentada cuadrícula a cuadrícula.

Un problema que viene de lejos
Esta denuncia no es un episodio aislado, sino la última pieza de una campaña que ambas mujeres —desde ángulos distintos, la ciencia y el activismo vecinal— llevan meses sosteniendo.
Cirer hizo pública en julio una carta remitida el día 10 de ese mes a la directora general de Medi Natural i Gestió Forestal, Anna Torres, después de no recibir respuesta en el plazo previsto. En ella reclama un cambio de estrategia ante una serpiente que ya ocupa, según los datos que cita, el 90% del territorio insular, y pide autorización para instalar barreras antiserpientes que permitan mantener refugios seguros para la lagartija en jardines privados y públicos, bajo supervisión de la Administración.


Cirer advierte de que, de mantenerse la tendencia actual, la especie podría desaparecer de Ibiza en un plazo de entre dos y cuatro años, y cuestiona que el aumento del presupuesto destinado a combatir a las serpientes no vaya acompañado de una obligación de rendir resultados.
Marilina Serra Cardona, por su parte, ha denunciado en una entrevista reciente en Noudiari que en su propia finca, en la carretera de Sant Joan, no ve una lagartija desde 2013, y que las serpientes llegaron a la zona apenas un año antes. Desde Sargantana Power reclaman que se permita a los propietarios de fincas privadas habilitar refugios controlados libres de serpientes, y cuestionan que buena parte de la inversión —ya superior a los tres millones de euros, a los que se sumarán 2,18 millones del programa europeo LIFE Reptiles en los próximos seis años— se dirija a tecnología (drones, inteligencia artificial, ADN ambiental) en lugar de a repartir trampas gratuitas y bien mantenidas entre los vecinos del campo.







Negligencia de Ana Torres Riera, directora general de Medio Natural y Gestión Forestal del Govern, nacida en Ibiza y, por lo tanto, más que conocedora del problema.
Se ha comprobado que no es capaz de dar solución al problema, tampoco al de los vertidos de aguas fecales y residuales en el Parque Natural de Ses Salines, recordemos los vertidos de Sal Rossa y de AENA que impactan de pleno en parque natural
És vergonyós. No sé com no s’els hi cau sa cara de vergonya. Encara inflaran pit de que destinaran no sé quants millons per sa protecció de sa sargantana.
vergonzoso y luego queremos acabar con las serpientes?
primero tenemos que acabar con todos vosotros por inutiles.
La hormigas acaban rápido con las serpientes, en casa nos ha pasado dos veces, dos días sin revisar la trampa y solo encontramos el esqueleto de la serpiente