La Policía Local de Ibiza ha saldado su última jornada de controles preventivos en el municipio con un balance preocupante en cuanto a seguridad vial y transporte profesional.
En total, los agentes han interpuesto 10 denuncias por positivos en drogas, de las cuales cuatro corresponden a vehículos de transporte de pasajeros: tres VTC y un taxi.
Estos resultados ponen el foco sobre el sector del transporte, en un momento de máxima afluencia en las carreteras de la isla. Además de los estupefacientes, los controles detectaron un positivo por alcoholemia administrativa y se tramitaron tres denuncias adicionales por distracciones graves: el uso del teléfono móvil, no utilizar el cinturón de seguridad y carecer del sistema de retención infantil (SRI).
La contundencia de las infracciones ha obligado a la Policía Local a retirar de la circulación un total de cuatro vehículos, que han sido trasladados al depósito municipal mediante el servicio de grúa.
Este tipo de campañas de vigilancia enbuscan garantizar la seguridad de los usuarios, especialmente cuando se trata de servicios de VTC y taxi, cuyos conductores tienen la responsabilidad profesional de garantizar un trayecto seguro.
Las sanciones por drogolemia conllevan una multa de 1.000 euros y la detracción de 6 puntos del permiso de conducir, además de las posibles responsabilidades administrativas sobre las licencias de transporte.






