La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, a través del Institut de Recerca i Formació Agroalimentària i Pesquera (IRFAP), ha puesto en marcha en la finca experimental de Sa Granja el primer ensayo con portainjertos clonales de algarrobo de las Illes Balears. Esta iniciativa constituye el punto de partida de un programa de investigación a largo plazo destinado a seleccionar material vegetal mejor adaptado a los efectos del cambio climático y a las necesidades futuras del sector agrario balear.
Aunque el algarrobo es uno de los cultivos mediterráneos mejor adaptados a las condiciones de sequía, los nuevos escenarios climáticos plantean nuevos retos para la agricultura de las Illes Balears. El aumento de las temperaturas, la menor disponibilidad de agua y una mayor frecuencia de episodios climáticos extremos hacen necesario anticiparse y estudiar cómo responderán los cultivos a unas condiciones cada vez más exigentes.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha destacado que «la investigación es fundamental para anticiparnos a los retos que tendrá que afrontar nuestro sector agrario. No podemos esperar a que lleguen los problemas para buscar soluciones: tenemos que empezar a trabajar hoy para saber qué cultivos y qué materiales vegetales estarán mejor preparados para las condiciones del futuro».
En este sentido, el conseller ha señalado que «el cambio climático nos obliga a adaptar nuestra agricultura, y esta adaptación tiene que ir de la mano de la ciencia, la investigación y la experimentación». «El trabajo que desarrolla el IRFAP nos permite generar conocimiento aquí, en las Illes Balears, a partir de nuestras condiciones y pensando en las necesidades reales de nuestros agricultores», ha añadido.
Asimismo, Simonet ha subrayado que el objetivo es que los resultados de la investigación lleguen al sector: «Investigamos para que este conocimiento pueda convertirse en soluciones útiles para el campo. Si conseguimos árboles más resistentes a la sequía, mejor adaptados a las altas temperaturas o capaces de producir en condiciones más exigentes, estaremos dando más herramientas a nuestros agricultores para afrontar el futuro».
Un ensayo pionero en las Illes Balears
Con este objetivo, el IRFAP ha iniciado la evaluación de dos portainjertos clonales seleccionados, que se compararán con el sistema tradicional de pie de semilla utilizado habitualmente en las Illes Balears. Estos portainjertos, obtenidos mediante técnicas de cultivo in vitro, permiten disponer de plantas genéticamente idénticas y estudiar con precisión sus características agronómicas.
Durante los próximos años, los investigadores analizarán aspectos como el vigor de los árboles, la compatibilidad con diferentes variedades, la productividad, la uniformidad de las plantaciones y su respuesta ante las diferentes condiciones ambientales.
Más allá de los beneficios productivos, este ensayo constituye un primer paso hacia la identificación de futuros portainjertos que puedan aportar una mayor resiliencia al cultivo. El objetivo final es disponer de árboles mejor adaptados a una disponibilidad limitada de agua, a los suelos más pobres y a las condiciones climáticas que se prevé que caractericen el Mediterráneo durante las próximas décadas.
El proyecto también permite avanzar en la modernización del cultivo del algarrobo, una especie que ha experimentado una importante revalorización económica durante los últimos años y que se ha convertido en una alternativa estratégica para muchas explotaciones agrarias de las Illes Balears.
Con esta iniciativa, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural refuerza la investigación aplicada al sector primario y la generación de conocimiento que pueda traducirse en herramientas y soluciones útiles para los agricultores de las Illes Balears.
«Este ensayo con el algarrobo es un ejemplo de la investigación que queremos impulsar desde el Govern: aplicada, vinculada al territorio y orientada a dar respuesta a los problemas presentes y futuros del sector primario de las Illes Balears», ha concluido el conseller.
Este primer ensayo abre una línea de trabajo a largo plazo y sitúa a las Illes Balears entre los territorios pioneros en el estudio de los portainjertos de algarrobo y en la generación de conocimiento orientado a la adaptación de los cultivos mediterráneos a los efectos del cambio climático.






