El chiringuito de Cala Escondida, comandado por Tess Harmsen, ha cambiado de ubicación —del Racó d’en Xic, en Platges de Comte, a su hogar actual al final de Platja d’en Bossa—, pero hay algo que no ha cambiado en absoluto. Su espíritu y su corazón solidario siguen intactos. Por eso, un año más, ha organizado una jornada solidaria con Nepal, esta vez con la mirada puesta en las personas que han sufrido las terribles riadas del pasado mes de agosto.
Fue una jornada festiva, llena de música, buen ambiente y color, en la que se recaudaron más de 3.600 euros para esta causa. Entre sorteos, venta de vasos y actuaciones en directo, los participantes vivieron una tarde genial con el objetivo de seguir apoyando a la escuela nepalí y, este año, también a las familias afectadas por las inundaciones.
Anita, portavoz de Amavida y organizadora del evento junto a Tess Harmsen, explica que las riadas no han afectado directamente a la escuela que la ONG sostiene en Nepal, pero sí han movilizado a todo su equipo para llegar a las zonas más golpeadas. Allí están repartiendo comida y mantas, y han instalado tiendas de campaña donde se está acogiendo a menores que han perdido a sus familias.


El encargado de la escuela ha explicado que incluso se va a acoger en el centro a niños huérfanos de las zonas más afectadas, ya que muchos se han quedado sin familia.
«Estamos trabajando sobre el terreno con las familias cuyas casas están ahora bajo el lodo, y nos estamos desplazando también a las zonas más alejadas, donde no llega ningún tipo de ayuda», relatan desde Amavida.
El evento se celebró ayer jueves, a partir de las 18 horas, con sorteo lleno de sorpresas, música en vivo y muy buen ambiente y respuesta del público.
Una vez más, la comunidad se reunió para disfrutar, compartir y aportar entre todos a una causa que merece todo el apoyo.

Diez años de colaboración entre Ibiza y el Himalay
Situada a unas tres horas de Katmandú, cerca de la frontera con el Tíbet, la escuela acoge a 500 alumnos y alumnas de familias sin recursos que viven en aldeas remotas de esta zona montañosa. Allí reciben formación de calidad en inglés, alimentación diaria y materiales para estudiar. La financiación que lo hace posible viene de muy lejos, de un lugar situado a 7.500 kilómetros: Ibiza.
Esto es posible gracias al trabajo de Amavida ONGD, una pequeña organización que cuenta con el apoyo de varias empresas y particulares de Ibiza que no han querido dejar pasar la oportunidad de ayudar a estas comunidades a través de la educación de los más pequeños.
La relación entre Cala Escondida y Amavida nació tras el terremoto de 2015 en Nepal. Al año siguiente, Tess viajó como voluntaria a la zona, y desde entonces ha nacido una alianza que este año cumple ya diez años. Una de las fórmulas de recaudación más curiosas es el depósito de vasos reutilizables en el chiringuito ya que si el cliente no lo reclama, el dinero se dona íntegramente a la escuela.
«Trabajamos con ellos desde hace años y yo misma he viajado a Nepal tres veces con Amavida. He estado ahí, en el colegio, y tengo contacto con ellos muy a menudo. Sabemos de primera mano cuál es su trabajo, lo apoyamos y hacemos bastantes cosas con ellos… y además con súper buenos resultados», valora Tess Harmsen.
Gracias a estas y otras iniciativas, recaudan alrededor de 20.000 euros anuales. Con esos fondos, Amavida ha reconstruido y ampliado la escuela, ha puesto en marcha el comedor e incluso ofrece transporte a los alumnos.
Este año, la ayuda ya está llegado a las personas damnificadas por la riada de Nepal.













