El Ayuntamiento de Eivissa concluyó ayer la instalación de las escaleras mecánicas en la calle Juan Ramón Jiménez, en el barrio de Puig des Molins, aunque todavía no funcionan porque queda mucho por hacer.
Se trata de las primeras escaleras mecánicas de uso público que se instalan en Ibiza, una novedad que promete revolucionar la movilidad del barrio y facilitar el acceso a una zona marcada históricamente por su fuerte desnivel.
El proyecto, financiado con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) del Govern de las Illes Balears, se adjudicó a Vilor Infraestructuras S.L. por 785.785 euros, sin IVA (casi 1 millón de euros, 950.799,85 euros, con IVA).
La tercera teniente de alcalde y concejala de Obras y Vías Públicas de la capital ibicenca, Blanca Hernández, ha explicado que a partir de hoy se están llevando a cabo los trabajos pertinentes para la preparación de la instalación eléctrica y que en los próximos días está previsto que se instalen las barandillas. Además, hoy ya se ha restablecido la circulación en la calle del Archiduque Luis Salvador, a la altura de la Vía Romana.
En el barrio de Puig des Molins constan empadronadas 2.277 personas, 1.142 hombres y 1.135 mujeres. «Estas escaleras mecánicas no solo beneficiarán a estos 2.277 vecinos y vecinas, sino a toda la ciudadanía de la isla y a los turistas que visiten nuestra capital», ha explicado la tercera teniente de alcalde del Consistorio de Eivissa.
Este proyecto, largamente reivindicado por los vecinos y vecinas de la zona, tiene como objetivo mejorar la accesibilidad entre la parte baja de la calle Juan Ramón Jiménez y la calle Archiduque Luis Salvador, superando el fuerte desnivel de la vertiente oeste del Puig des Molins. Las obras han previsto una intervención integral que ha incluido varias fases: primero, trabajos de demolición y desvío de los servicios existentes para permitir la ejecución de los fosos donde se instalarán las escaleras. A continuación, se procedió a la excavación con técnicas diseñadas para minimizar las vibraciones y reducir el impacto sobre los edificios colindantes.




Las escaleras mecánicas contemplan la afectación y el desvío de diversas redes de servicios, como la de saneamiento, aguas pluviales, agua potable, alumbrado público, baja tensión y gas natural. Cada tramo de escalera mecánica tendrá una estructura propia, formada por muros de hormigón y bastidores de acero, con conexiones eléctricas independientes y sistemas de protección específicos. También se repondrá el alumbrado original y se ejecutará una nueva escalera de obra con acabados en piedra, respetando la estética de la zona.
Para terminar, la tercera teniente de alcalde y concejala de Obras y Vías Públicas ha destacado que estas obras suponen el desbloqueo de una actuación muy esperada. «Después de muchos años hablando de la importancia de las escaleras mecánicas en Puig des Molins, por fin está a punto de convertirse en realidad, dando respuesta a una reivindicación histórica de los residentes de Puig des Molins y por eso esperamos inaugurarlas cuanto antes, mejor», ha concluido Hernández.









Ojalá vagi tot bé