El nuevo reloj de Vara de Rey fue inaugurado ayer en Ibiza, por si no se habían enterado. Un reloj que es más que eso: un punto de encuentro histórico para la ciudad que llegó en formato ochentero, cutre, con temperatura incluida, cambiante, que si lo mirabas al volante y de reojo pasando el semáforo de la avenida España te perdías la hora, o te perdías la temperatura. No todo era posible, pero todo era posible bajo este reloj.
Ayer no se inauguró un reloj histórico, sino uno que pretende serlo, porque los monumentos, impuestos o consagrados, no pueden cambiar constantemente de cara o de nombre y llevar consigo el peso de los años, del costumbrismo de las ciudades, de sus traumas y virtudes, de sus cosicas. Histórico es el punto de encuentro que para numerosas generaciones –y cierto es que quizá no tantas–, ha sido “el reloj de Vara de Rey”, fuere cual fuere. …Aunque hay que admitir que en los últimos años más de una fue perdida buscando un reloj que se había convertido en tendedero de la ropa gigante, como decía más de uno en Facebook.
En este reloj quizá no se puede tender tanta ropa –aunque es idóneo para un Singin’ in the rain, déjenme un paraguas… Tendrá que ganarse los galones.
Y quizá por ello, para ayudar en esa labor, en la inauguración de esta nueva farola con agujas y números romanos hubo cuatro políticos representando cuatro instituciones distintas, nada menos: el alcalde de la ciudad de Ibiza, el vicepresidente del Govern balear, la Secretaria de Estado de Turismo en representación del Gobierno central y próxima candidata socialista al Govern balear, y también el presidente del Consell de Ibiza. No… no somos ingenuas. A pesar de que estas cuatro administraciones están ligadas al evento, ya sea por financiación o por participación institucional en la gestión de las recientes reformas en esta zona de la ciudad, sabemos en qué año estamos, y esto podría ser un chiste pero es un reloj. Solo un reloj en una nueva cara para el paseo de Vara de Rey, aka s’Alamera, que ha sufrido ya también numerosas transformaciones en poco tiempo y tiene ganas de que la dejen en paz [si alguien decide poner freno a la gentrificación en esta plaza, que pase].

En las redes sociales los comentarios no se hicieron esperar y los lectores y lectoras de Noudiari también han puesto su granito de arena en el comentarismo del evento de la semana.
Están los de la nostalgia, como Francisca Ávila: “Significa mucho ese reloj. Los sábados por la tarde nuestros hijos nos decían ‘mamá a las nueve en el reloj de Vara de Rey’ cuando los recogíamos a la salida del cine Serra. Qué añoranza”.
Alsi Alsi va más allá en el revival: “El whatsapp de los 80, a las cinco en el reloj de s’Alameda, si no, ve al Pachito, al Bebop, Mar Blau o a los futbolines de la avenida España, y nos encontrábamos todos”.
Me comenta una compañera que antes del reloj “los viejunos” tenían otro punto histórico de quedada con el que de momento nadie se mete: la estatua. El único conflicto de la estatua era en qué cara quedamos, porque un sábado por la tarde podías estar embobada mirando al guapo o la guapa de turno, mientras tus colegas estaban en la cara de la librería Vara de Rey y tú mirando al Buenísimo, con y sin mayúscula esperando a que llegasen. Quien lo entiende, entiende.
En las redes, además de los de la nostalgia, están los del dinero: “¿Todo ese despilfarro de fondos por un reloj? ¿Y los colegios sin sombras? Pan y circo”.
Aunque a los del dinero les corrigen los que leyeron al menos esta noticia, independientemente de la de los colegios sin sombra: “Si leéis las noticias, el ayuntamiento no se ha gastado un euro en el reloj. El reloj ha sido donado por la empresa Flash Ibiza S.L. Cosa que sí hizo el gobierno socialista anterior que colocó ese esperpento que parecía un tendedero de ropa y ese esperpento no fue donado, el ayuntamiento gastó 16.000 euros”.
Efectivamente, aunque para ser totalmente exactos, el reloj-árbol de energía solar anterior tuvo un presupuesto de 15.400 euros. En lo que se refiere a las reformas en esta zona de Vara de Rey, el presupuesto sí sube.
De este reloj-farola lo que sabemos es que ha sido donado por la compañía Flash Dance, perdón Flash Ibiza S.L., y si se respeta el contrato, estará instalado al menos 30 años. Y en 2056, si no ha caído un meteorito y Vox no pone un reloj de arena, quizá ya se hable de relojes-holograma.

Pero de momento de lo que más se habla es del número 4 del reloj. El número 4 que nos causa a algunas TOC solo de verlo.
“Es 4 ha de ser lV!!!!” reclama Neus Guillem en las redes de Noudiari, añadiendo nada menos que cuatro signos de exclamación que no deben pasar desapercibidos. Cuatro palitos, como los del reloj. Miguel Mompó le apoya la moción: “Súper moderno y vanguardista. Y los 4 palos del 4? Made in Lumbrerasland”.
La IA nos responde. Sí, la IA nos responde, y con la IA responden muchos en Facebook la respuesta correcta para apaciguar el debate con el mismo copia y pega. Efectivamente, la cagada no es tal. Hasta el mismísimo reloj de la Puerta del Sol, reloj catedrático de España, lo corrobora. En relojería, el uso de “cuatro palitos” como número romano para el 4 es correcto. Es más, es lo común. El IV, dicho palito-uve, es una modernidad dentro de este anacronismo contemporáneo en el que usar números romanos es cool, classic, trendy, on-point. A mí me da TOC, pero cada una que junte círculos con cuadrados como quiera.
Volviendo a las redes, a algunos no les molesta el número 4 de este reloj. Les molesta otro reloj, o más bien, otro que ahora mismo no funciona. “Mientras tanto el de la catedral parado desde hace 2 años”, reclama Daniel Galante y esperamos desde Noudiari que alguien le haga un poco de caso, que razón tampoco le falta.
El evento de inauguración del reloj no fue solo del reloj. Fue de la nueva cabecera de Vara de Rey, que sinceramente, ahora se ve limpia, amplia, y verdosa. ¡Qué pena que esté prácticamente invadida por negocios caros que poco podemos permitirnos! En el evento se cantó por habaneras, aunque se podría haber cantado por Bonobo (Time is Now), MGMT (Time to Pretend), o por Roberto Cantoral, para conjuntar con el estilo anacrónico: “Reloj, no marques las horas / Porque voy a enloquecer / Ella se irá para siempre /Cuando amanezca otra vez”.
Os diré la verdad. Mi monumento en esta plaza es el ficus. Ha sido el sustituto del reloj en todas mis quedadas en los últimos años. Ese sí es un icono que representa y crucemos los dedos porque no le mate una DANA. Pero si las plazas hay que democratizarlas, con permiso del ficus el reloj también puede volver a ganar a sus adeptos, que recupere tirón, que vuelva a ser punto de quedada de los sábados y de los martes, y que sus cuatro palitos se integren en nuestra ciudad cosmopolita. No esperaría menos.
Esperemos que el Ayuntamiento se ponga una alarma, digital eso sí, para cambiarle las baterías de litio en unos 7 años, tiempo de autonomía de este aparato que no, no va con cuerda. Cuerda la que tienen quienes inauguran relojes como si de colegios y ciudades con sombra se tratase.







¿Numeros romanos? ¿La gente sabra leerlos? Me temo que no.
Lo del 4, espero que lo hayan hecho por los memes. Tenían que haber continuado con el 9. A las VIIII en Vara de Rey.
Venga que hacer una búsqueda rápida en google para comentar con propiedad no cuesta tanto…