El Consell de Ibiza ha iniciado los primeros 10 expedientes sancionadores a vehículos particulares por circular por las carreteras de la isla sin la correspondiente autorización. La detección de estos automóviles se ha producido durante la primera fase de inspección desplegada para garantizar el cumplimiento de la ley de entrada y circulación de vehículos, en vigor desde el pasado 1 de junio.
Las personas que incumplan la normativa vigente se enfrentan a duras consecuencias económicas, con sanciones que oscilan entre los 1.001 y los 10.000 euros.
Tras esta primera tanda de inspecciones, la institución insular ha activado una segunda campaña de control sobre el terreno apoyada en cámeras móviles de lectura automática de matrículas. Este dispositivo dinámico permite actuar en zonas de alta saturación de tráfico, como el entorno de Cala d’Hort, para verificar la documentación en tiempo real.
En el marco de esta nueva fase, los servicios de inspección se encuentran analizando actualmente 422 matrículas para comprobar si los turismos contaban con la acreditación para circular o si, por el contrario, han incurrido en una infracción.
Estos dispositivos itinerantes complementan a los lectores fijos instalados en el puerto de Ibiza para fiscalizar la entrada de automóviles a la isla. Desde el Consell señalan que el sistema de control se irá ampliando progresivamente mediante la incorporación de nuevos dispositivos y la integración de las cámaras lectoras de los distintos ayuntamientos de la isla.
El volumen de coches en el puerto cae un 13,7% respecto a 2024
El inicio del régimen sancionador coincide con un balance de tráfico que constata la efectividad de la medida. Según los datos del Consell, el tope máximo de vehículos fijado para este verano no se ha llegado a completar en ningún momento.
Entre mayo y julio de 2026 se han contabilizado 129.434 movimientos de vehículos en el puerto de Ibiza, lo que supone un descenso del 13,7% en comparación con el mismo periodo de 2024, antes de la implantación de la ley. En términos absolutos, la entrada y salida de coches por vía marítima se ha reducido en 20.532 desplazamientos en dos años.
El objetivo de esta regulación es descongestionar la red viaria de Ibiza durante los meses punta del verano, proteger la capacidad de carga del territorio y avanzar hacia una movilidad insular más sostenible.






