La asociación ecologista Gob ha advertido este jueves que la idea de solucionar la falta de agua en Menorca mediante desaladoras «es una quimera que solo sirve para continuar por la senda del crecimiento urbanístico y turístico sin límites».
La entidad ecologista considera que, «si no se acuerdan previamente los límites, las desaladoras se convierten en un pasaporte hacia un modelo depredador del territorio y extractivista desde el punto de vista económico».
Ante el anuncio de instalar el próximo año una nueva desaladora modular en Mahón y ampliar la de Ciutadella, el Gob dice que «basta mirar» los casos de Mallorca e Ibiza, «con varias desaladoras cada una», para comprobar que son islas «más congestionadas que Menorca y con los acuíferos destrozados».
El Gob censura que el Consell de Menorca «tampoco haya querido limitar este año los vehículos turísticos» y alerta que eso puede acarrear «una nueva presión humana brutal sobre la isla que requiere un abastecimiento de agua que ya no nos podemos permitir».
En su opinión, ahora que las reservas en Menorca se hallan en su punto más bajo (apenas el 34 %), «es hora de hacer cumplir las normativas vigentes, aplicar políticas de racionalización efectiva en el uso del agua y abandonar las inercias que no cambian las cosas».
El Gob se ha dirigido al Ayuntamiento de Ciutadella, por ser el municipio en el que más agua se consume de toda la isla, para pedirle si ha cumplido lo previsto en el primer año de vigencia de su Plan de Gestión Sostenible del Agua.
La organización proteccionista quiere conocer si ha aprobado un ordenanza municipal para favorecer el ahorro de agua, si ha limitado el número de piscinas y si, en los proyectos de nueva construcción o reforma, ha exigido a sus promotores que instalen fontanería de bajo consumo.
EFE






