El Ayuntamiento de Ibiza ha incoado ya diez expedientes sancionadores por abandono animal por un importe total de 100.010 euros, en aplicación de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Se trata de las primeras sanciones en materia de bienestar animal impulsadas por el Consistorio desde la entrada en vigor de la normativa estatal.
La ley considera abandonado a cualquier animal que se encuentre sin el acompañamiento o la supervisión de una persona responsable y que no sea recogido por sus titulares en centros de recogida, residencias o establecimientos veterinarios dentro de los plazos establecidos. Según el artículo 74 de la norma, el abandono de uno o varios animales constituye una infracción grave, mientras que el artículo 76 contempla sanciones de entre 10.001 y 50.000 euros. En los expedientes tramitados por el Ayuntamiento de Ibiza no se han apreciado circunstancias agravantes, por lo que se ha propuesto la sanción mínima prevista, de 10.001 euros por expediente.
Los diez procedimientos incoados afectan a once animales —ocho perros y tres gatos— que ingresaron en el Centro de Protección Animal de Sa Coma tras ser localizados en diferentes situaciones de abandono o después de que sus propietarios no los recogieran pese a los avisos y requerimientos realizados.
Entre los casos tramitados figura el de Viruta, una chihuahua localizada en una vivienda ocupada ilegalmente y abandonada tras un desahucio; Atos, un bichón boloñés recogido frente al IES Sa Blanca Dona; Loco, un pastor belga hallado con un trozo de cuerda después de haber permanecido atado; Wanda, una de las perras procedentes del grupo de perros localizado en la zona de GESA; Atena, una rottweiler encontrada en la avenida 8 d’Agost; Laila, una chihuahua trasladada desde una clínica veterinaria; los gatos Ziggi y Marley, abandonados en una vivienda tras la finalización de un contrato de alquiler; Pepe, dejado en una clínica veterinaria junto a una nota en la que se indicaba que no podían hacerse cargo de él; Kira, abandonada en el parque canino de Can Misses junto a un cachorro, y Rocky, encontrado atado a un árbol en el barrio de es Soto.

En todos los casos se siguieron los procedimientos establecidos por la normativa vigente, incluidas las notificaciones a los propietarios y el cumplimiento de los plazos legales antes de declarar a los animales en situación de abandono.
Una vez concluidos los trámites administrativos, los animales pasaron a ser responsabilidad municipal. Diez de los once ejemplares ya han sido adoptados con éxito, tanto en Ibiza como fuera de la isla, iniciando una nueva etapa junto a sus nuevas familias. Actualmente, solo Atena continúa esperando un nuevo hogar en Sa Coma.
“El Ayuntamiento de Ibiza recuerda que la tenencia responsable de animales es una obligación legal y un compromiso ético con su bienestar. Asimismo, reitera su determinación de seguir aplicando la normativa vigente para combatir el abandono animal y garantizar la protección de los animales en el municipio”, concluyó el concejal de Bienestar Animal de la capital ibicenca, Manuel Jiménez.






