La Assemblea de Docentes de Baleares ha cargado con dureza contra la política lingüística del Ejecutivo balear, acusándolo de desarrollar medidas «negacionistas y obsesivas» contra el catalán. El colectivo ha anunciado este viernes que intensificará las movilizaciones en las aulas y en la calle durante el nuevo curso 2026-2027 para defender el sistema educativo público, exigir más inversión y lograr la «reversión de las políticas privatizadoras» implantadas en las islas.
A través de un contundente comunicado, los docentes han rechazado el plan piloto de libre elección de lengua impulsado por la Conselleria d’Educació, al considerar que responde exclusivamente a una «ofensiva ideológica» y no a una necesidad pedagógica real. A su juicio, esta medida solo contribuye a «fragmentar la comunidad educativa», por lo que exigen el cumplimiento estricto del decreto de mínimos y el respeto a los proyectos lingüísticos aprobados en cada centro.
Asimismo, la Asamblea ha criticado la implantación de la zona única escolar, señalando que tanto esta medida como el plan lingüístico favorecen la «segregación y la mercantilización» de la enseñanza, al tiempo que refuerzan a la red privada y concertada en claro detrimento de la escuela pública.
El colectivo atribuye el profundo malestar existente en los claustros de Baleares a «años de infrafinanciación, recortes y políticas» que han debilitado progresivamente el sistema. Entre los principales problemas que aquejan a las aulas, denuncian la masificación escolar, la falta de personal, la agobiante sobrecarga burocrática, los retrasos en las sustituciones de bajas, la inestabilidad de las plantillas, la pérdida de poder adquisitivo y las deficiencias en las infraestructuras.
La asamblea establece además una relación directa entre las dificultades para cubrir plazas vacantes y estabilizar al profesorado en las islas —un problema especialmente agudo en Ibiza y Formentera— con el elevado coste de la vivienda y de la vida en el archipiélago, derivado de un modelo económico basado en una «dependencia extrema del turismo».
Llamamiento a la calle y marea amarilla el 10 de septiembre
Ante este panorama, las principales reivindicaciones del colectivo para el curso que arranca centran sus exigencias en la reducción de las ratios por aula y de las horas lectivas, la simplificación administrativa, la cobertura inmediata de las bajas médicas, la estabilización de los docentes interinos y la mejora de las condiciones salariales.
Para trasladar este malestar de los centros a la vía pública, la Asamblea convocará diversas acciones a lo largo del curso y ha hecho un llamamiento a la participación de profesores, familias y al conjunto de la comunidad educativa.
Como primera medida de protesta, el colectivo ha convocado a vestir de amarillo los centros escolares el próximo miércoles 10 de septiembre, en una jornada de apoyo a las reivindicaciones del profesorado de la etapa de 0 a 3 años.







Vienen de estar dos meses de vacaciones después de haber hecho muy mal (suspenso) su trabajo (a los resultados académicos del alumnado me refiero, a la vista de todos) y en vez de prepararse para mejorar, empiezan a protestar y a meter mierda. Muy bien señores, muy bien. Ya vemos lo mucho que les jode trabajar. Fórmense bien de una puta vez, dejen de hacer gilipolleces, de colgarse posits en la espalda, darse abracitos y cogerse de la manitas y curren por mejorar esto y después podrán protestar. Claro que, su limitada capacidad crítica excluye la autocrítica.
🤣🤣🤣