Las líneas de transporte público que conectan Ibiza con Cala Salada, Benirràs, ses Salines y el corredor de Cala d’Hort han registrado entre mayo y julio 59.505 viajeros más que en el mismo periodo de 2025, según los datos difundidos este miércoles por el Consell de Ibiza.
La institución insular atribuye este incremento a la reorganización de la red y a la adaptación de los servicios a la demanda real de los usuarios.
El mayor crecimiento en términos absolutos se ha producido en Cala Salada, donde la nueva línea P7 ha sumado 31.834 viajeros respecto a la antigua L34, lo que supone un aumento del 144,3 %.
Según el Consell, esta conexión ha permitido reforzar el uso del transporte público hacia una de las playas con mayor presión de vehículos durante el verano.
En ses Salines, las actuales líneas A7 y P3 han registrado 22.092 viajeros más que las antiguas L11 y L11B, con un crecimiento acumulado del 70,4 %.
En el corredor oeste de Sant Josep —que enlaza Sant Josep, Cala d’Hort, Cala Vedella y Cala Tarida— la reorganización del servicio ha permitido sumar 5.051 usuarios, un 73 % más que en el mismo periodo del año pasado.
El mayor incremento porcentual se ha registrado en Benirràs, donde la línea P6 ha ganado 528 viajeros respecto al servicio Família Benirràs de 2025, lo que representa un aumento del 443,7 %.

El conseller de Territorio, Ordenación Turística, Movilidad, Infraestructuras Viarias y Lucha contra el Intrusismo, Mariano Juan, ha señalado que las cifras “demuestran” que, cuando se ofrecen conexiones “útiles y adaptadas a la demanda real”, los ciudadanos “responden y eligen el autobús”.
Ha añadido que el objetivo no es solo aumentar el número de viajeros, sino ofrecer una “alternativa efectiva al vehículo privado” para acceder a espacios con elevada presión durante el verano.
El Consell continuará analizando la evolución de las líneas para ajustar frecuencias y servicios a las necesidades de los usuarios.
Según la institución, los datos de los tres primeros meses completos de funcionamiento de la nueva red muestran un aumento del uso del transporte público para acceder a las playas y una contribución a una movilidad más ordenada. EFE






