Al menos 3.000 niños y niñas de primaria y de secundaria han participado en el proyecto Posidónia 360º para aprender y conocer a fondo los entresijos de la planta más preciada del mundo marino en las Pitiusas, la posidonia.
El proyecto Posidònia en 360º ha sido implementado desde el corazón del Grupo de Tecnología Educativa de la Universitat de les Illes Balears (UIB), con especial ahínco desde la sede de Ibiza y Formentera y el área de Magisterio, por lo que han participado “futuros maestros, maestras, profesores y profesoras”, según explica a Noudiari la Investigadora Principal del proyecto, Gemma Tur.
De hecho, el proyecto, que se inició el 1 de julio de 2025 y termina ahora, ha contado con la participación en el diseño de las actividades de estudiantes de Magisterio en la sede de Ibiza y Formentera de la UIB, además de estudiantes de Pedagogía en el resto de Baleares, y también estudiantes de otras disciplinas, como biología, que cursan el Máster de Formación del Profesorado.
Uniendo fuerzas desde el mundo universitario y científico, el proyecto Posidònia en 360º se ha centrado en diseñar y desarrollar juegos y talleres destinados a alumnos de tercero, cuarto, quinto y sexto de Educación Primaria, además de los cuatro cursos de Educación Secundaria. Las mismas actividades también se han puesto en prática entre grupos de mayores en la Trobada de Majors, y entre adultos a través de la Cruz Roja.

Una ‘escape room’ sobre la posidonia
Desde el inicio del proyecto hace un año se han realizado 70 tallers con estudiantes de secundaria, y 60 talleres con estudiantes de primaria.
Entre las actividades realizadas ha habido dos pilares interactivos: el diseño de juegos de divulgación y aprendizaje sobre la posidonia –tanto analógicos como electrónicos, digitales o híbridos–, y también el uso de gafas de realidad virtual que ha permitido a una inmensa cantidad de público sumergirse en este valioso ecosistema sin tocar el agua.
Entre los juegos, una especie de ‘Cluedo’ –¿Quién mató a la posidonia? – invita a los jugadores a resolver el enigma a partir de esta pregunta para darse cuenta de que en realidad, numerosos colectivos son culpables de la desaparición de esta planta. En otros casos, alumnos de la UIB han diseñado ‘escape rooms’ a modo de resolución de un gran acertijo, en el marco de sus Trabajos de Fin de Máster del Profesorado. En algunos casos, los alumnos han tenido que adentrarse en la programación y la electrónica para diseñar un juego robótico.
Entre esas actividades de juegos, acertijos y preguntas, también se ha colado un artículo de Noudiari.es, precisamente sobre los alarmantes récords de temperatura en el mar que ponen en riesgo a la posidonia.
Gemma Tur destaca que ahora estos juegos y talleres, que permiten aprender datos clave sobre esta planta, el entorno y los riesgos a los que se expone, entre otros, quedan al acceso de otros docentes y quienes quieran hacer uso de ellos, mediante la web creada como plataforma digital del proyecto: posidonia360.uib.com.

Sumergirse en posidonia: una experiencia virtual permanente
Además de las tareas de divulgación a modo de juegos, desde el proyecto, Gemma Tur ha querido destacar el diseño de gafas de realidad virtual con imágenes 360º de ecosistemas marinos de posidonia que han permitido a muchas personas, jóvenes y mayores, acercarse a las praderas de posidonia de las Pitiusas.
“La realidad virtual nos da la posibilidad de sumergirnos en un entorno en el que no todo el mundo puede sumergirse, y además quizá no debamos, precisamente para respetarlo y conservarlo”, comenta Gemma, quien celebra el uso de esta herramienta digital para sorprenderse y conocerla más de cerca.
Además de haber sido utilizadas en los talleres y tareas divulgativas, ahora estas gafas de realidad virtual quedarán en el Centro de Interpretación de sa Caleta, en el Parque Biotecnológico Bibo Park, en la sede del GEN-GOB en Ibiza, y también podrán ser utilizadas por el público en el futuro museo del Mar.

Para la investigadora principal, este proyecto ha sido también un ejemplo de la ciencia y el conocimiento al servicio de la sociedad. “Ha sido un proyecto de difusión y transferencia de ciencia desde la sede universitaria porque desde ahí también hacemos ciencia y nos involucra a toda la sociedad”, ha destacado Tur, quien incide en la necesidad de reflexionar como sociedad sobre una gestión y conservación de la posidonia “desde la ciencia y el conocimiento”.
El proyecto Posidònia en 360º ha sido co-financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el Ayuntamiento de Ibiza y el Consell de Ibiza.






