El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, ha calificado de “inaceptable” que el Gobierno de España dispusiera de información sobre un elevado riesgo de incremento de las llegadas marítimas a Balears y que no la trasladara a las administraciones que se encuentran en primera línea de atención. Portas ha denunciado esta falta de comunicación institucional, recordando que la menor de las Pitiusas es uno de los principales puntos de entrada de la migración irregular en el archipiélago.
El presidente ha subrayado que esta desinformación resulta especialmente preocupante dadas las dimensiones de Formentera, su población de poco más de 12.000 habitantes y la limitación de sus recursos humanos, materiales y de espacio.
Según ha explicado, el Consell Insular se entera de la llegada de las pateras a través de las fuerzas de seguridad o de los medios de comunicación, en lugar de recibir una notificación directa por parte de la Delegación del Gobierno. Esta petición de mejorar los canales de comunicación fue trasladada precisamente este viernes a la nueva senadora por la circunscripción de Ibiza y Formentera, Neus Massanet.
Desde el Consell remarcan que la isla no necesita esperar a un hipotético episodio masivo para verse en una situación crítica, ya que los datos de 2026 evidencian un aumento extraordinario de la presión asistencial. Entre enero y agosto han llegado a la isla 253 personas consideradas inicialmente posibles menores, de las cuales 198 resultaron serlo efectivamente, mientras que 55 (un 21,7 %) no lo eran.
En todo 2025 llegaron a Formentera 113 menores confirmados. Con los 198 registrados en los primeros ocho meses de este año, la cifra ya se ha incrementado en un 75,2 %, habiendo recibido solo durante los meses de julio y agosto a 84 menores (50 en julio y 34 en agosto). Además, durante la última semana de agosto desembarcaron más de veinte menores en cuestión de pocos días.
Examen exhaustivo para proteger a los menores
Ante este escenario, la institución insular ha vuelto a reclamar al Estado un refuerzo en los procedimientos de primera atención, tanto en la determinación de la edad como en la evaluación sanitaria inicial. Portas sostiene que se necesitan más medios humanos, técnicos y sanitarios para garantizar con la máxima rigurosidad quién es menor y detectar posibles lesiones o enfermedades desde el primer momento.
El presidente ha reconocido el esfuerzo de los profesionales de primera línea, las fuerzas de seguridad, los servicios sanitarios y el personal de protección de menores, a quienes definió como «desbordados», e insistió en que su reclamación exige que el Gobierno central asuma su parte con mayor coordinación, información y anticipación.






