La tragedia vuelve a golpear la ruta migratoria del Mediterráneo occidental que conecta el norte de África con las Islas Baleares. La organización independiente Alarm Phone ha alertado del naufragio de una embarcación tipo patera que había partido de las costas de Boumerdès (Argelia) con 32 personas a bordo, de las cuales se teme que solo cuatro hayan logrado sobrevivir.
Según ha detallado esta red de atención a migrantes en el mar a través de sus canales oficiales, tuvo conocimiento del dramático siniestro el pasado 10 de agosto, según recoge la agencia EFE. Sin embargo, hasta el momento se desconoce la ubicación exacta del naufragio, las circunstancias del accidente y la situación en la que se encuentran los cuatro supervivientes.
«No tenemos información sobre los sobrevivientes. Esperamos más información y que estén a salvo. Nuestra solidaridad y pensamientos están con aquellos que perdieron a sus seres queridos», manifestaron desde la ONG tras difundir la alerta.
El suceso pone de manifiesto una vez más el peligro extremo de la vía marítima entre Argelia y el archipiélago balear. En los últimos años, este trayecto se ha consolidado como una de las rutas migratorias más activas y mortíferas hacia España, registrando un goteo constante de llegadas a las costas de Ibiza, Formentera y Mallorca, pero también un trágico saldo de desapariciones y naufragios en alta mar.
El aviso de este siniestro coincide con una nueva oleada de llegadas al archipiélago balear. Solo durante la jornada de este viernes desembarcaron 102 personas migrantes a bordo de al menos cinco pateras.
Las Pitiuses volvieron a ser uno de los puntos más golpeados por la presión migratoria: en Formentera se interceptaron dos embarcaciones en es Copinar (con 30 personas de origen subsahariano) y en la playa de Migjorn (con 15 ocupantes), mientras que en Ibiza la Guardia Civil localizó a otros 15 migrantes de origen magrebí en la playa de sa Caleta (Sant Josep). El resto de rescates se produjeron en el sur de Mallorca y en la isla de Cabrera.
El flujo constante de embarcaciones en el Mediterráneo occidental confirma que este trayecto se ha consolidado como una de las rutas migratorias más activas y peligrosas hacia España.
En lo que va de año, las Pitiuses y el resto de Baleares acumulan ya la llegada de 238 pateras y 4.485 personas en situación irregular, tras un año 2025 en el que se batieron récords en las islas con 401 embarcaciones y más de 7.300 personas rescatadas.






