En Baleares se ha visto de todo en alquiler: balcones, terrazas y hasta camas calientes. La Guardia Civil ha informado hoy de que han llevado a cabo la inspección de una infravivienda que se anunciaba para alquiler en un portal de anuncios online y ha levantado acta de denuncia al comercializador por varias infracciones detectadas.
De hecho, fue el Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil la unidad que detectó, por una publicación en un medio de comunicación, la oferta de alquiler de una infravivienda en suelo rústico en la localidad de María de la Salud (en Mallorca). El alquiler tenía un precio «muy elevado para los metros ofertados», según explica la Guardia Civil, y además era demasiado alto para los servicios y condiciones del habitáculo.

Los agentes del SEPRONA realizaron una inspección ocular el día 10 de marzo para acreditar las supuestas infracciones en materia de normativa urbanística y de vivienda. Allí mismo observaron la existencia de una edificación agraria (caseta de aperos), junto a un camino asfaltado, «con claras evidencias de haberse ejecutado sobre ella diversas actuaciones recientes» para adecuarla como vivienda. O lo que se supone que esta debiera ser.
La Benemérita comprobó además que las medidas de la caseta apenas pasaban los 10 m2, de los cuáles tan solo 8 m2 se correspondían con la superficie habitable y no con los 25 m2 que se ofertaban.
Por todo ello la Guardia Civil remitió el acta por infracción de la normativa de cédulas de habitabilidad y vivienda a la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad y también se remitió acta a la Agencia de Defensa del Territorio de Mallorca por infracción de urbanismo. Asimismo se remitió acta de denuncia a la Dirección General de Recursos Hídricos de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua por infracción de la ley de Aguas, al tener un pozo sin la correspondiente autorización.






