El escenario político en Ibiza se ha caldeado tras el último pleno de la institución insular. La oposición en bloque, liderada por el PSOE y la coalición Esquerra Unida-Podem, ha exigido formalmente la reprobación del conseller de Movilidad, Mariano Juan, señalándolo como el máximo responsable de lo que califican como una puesta en marcha «caótica» del nuevo sistema de transporte público.
La portavoz socialista, Elena López, ha sido contundente al describir la situación como el «peor desastre de gestión de la historia del Consell». Según la portavoz, el nuevo contrato no solo no ha mejorado el sistema deficitario anterior, sino que lo ha terminado de «hundir». Entre las deficiencias enumeradas destacan:
- Precariedad visual: Críticas por la imagen de vehículos circulando con el número de línea escrito en un folio pegado con celo porque los rótulos no funcionan.
- Falta de previsión energética: Denuncian que los autobuses supuestamente «eco» se recargan mediante generadores que consumen más que el combustible convencional.
- Impacto social: La falta de frecuencias está dejando a estudiantes, trabajadores y personas mayores tirados en las paradas, dificultando incluso el acceso al Hospital de Can Misses.
- Ciberseguridad: Dudas sobre el origen chino de los vehículos y el uso de autobuses que habrían sido «rechazados en otras comunidades».
«Ustedes corren para hacerse la foto con los autobuses nuevos, pero desaparecen cuando hay problemas reales», ha sentencia López dirigiéndose al presidente Vicent Marí, a quien acusa de «echarse en el sofá y rascarse la barriga» esperando que una empresa privada solucione la gestión.
📉 Alerta económica: Riesgo de parálisis institucional
Más allá de la movilidad, el PSOE ha alertado sobre la salud financiera del Consell. Tras los nuevos requerimientos del Ministerio de Hacienda, que exige concretar las medidas del Plan Económico-Financiero (PEF), la oposición advierte que la institución ha superado el límite legal de gasto en 2025.
López califica la gestión económica de «chapuza» y advirte de que el Consell podría quedar paralizado en el último tramo del año al agotarse el margen de gasto permitido. «Es triste que les hayamos dicho tantas veces que esto podía pasar», ha lamenado la portavoz, quien ha criticado también la actitud del conseller de Hacienda, Salvador Losa, a quien ha recriminado por su «prepotencia» ante los avisos de Madrid.






