El conseller de Transportes, Mariano Juan, ha comparecido esta mañana ante los medios de comunicación para dar explicaciones sobre las últimas actuaciones en el servicio público de autobús, tras el inicio el pasado 1 de abril de un servicio transformado que arrancó, eso sí, creando el caos entre los usuarios.
Ante tal inicio ha destacado la llegada de forma muy tardía de la información a usuarios sobre las nuevas líneas, rutas y horarios, una situación que desde el primer minuto generó caos para los usuarios y para los propios conductores en todos los niveles.
Haciendo balance de los primeros 23 días del servicio, el Consell de Ibiza ha esgrimido un tímido mea culpa, de soslayo, aunque ha responsabilizado a la empresa concesionaria del servicio, Alsa, de los errores de información en el servicio que supervisa la institución insular.
«Lo he dicho desde el principio», ha manifestado el conseller de Transportes. «Hemos pecado de confiados. Confiamos en que la empresa cumpliría su oferta informativa, el plan de información, y no ha sido así. La empresa Alsa tenía la obligación legal de informar y nosotros consideramos que estas tareas no han sido suficientes. Por tanto sí, reconocer que hay error, y agradecer a los ciudadanos su paciencia».
Desde el Consell han reiterado que, así como valoran el esfuerzo de la empresa para tener desde el 1 de abril una nueva flota de vehículos, también ha habido errores por parte del Consell para asegurar el inicio de un servicio con toda la información disponible para la ciudadanía. «Igual que reconozco que Alsa lo ha hecho bien con la renovación de la flota, exijo [sic] que la información podría haber sido mejor y aún se puede mejorar. A partir de aquí, culpa ‘in vigilando’, culpa de vigilancia del Consell Insular; no nos tenemos que rasgar las vestiduras para reconocer que ha habido un exceso de confianza en la empresa por parte del Consell Insular», ha dicho Juan.
Introducción de mejoras ya en marcha
Juan ha expresado que aunque el primer día del servicio muy «muy duro», desde entonces se ha trabajado para reforzar algunas líneas que han presentado carencias y también se han mantenido numerosas reuniones con asociaciones de vecinos, ayuntamientos, y también con la conselleria de Educació, con el objetivo de solventar los problemas. Más de 20 días después de un inicio muy cuesta arriba, Juan ha valorado que «los problemas que está habiendo a día de hoy no tienen nada que ver con la intensidad de los problemas del primer día. También hay retrasos todavía, trabajadores que no se han presentado, y en algún caso se han perdido con las nuevas rutas – hay que ser comprensivos en este sentido».
Desde el Consell han manifestado que se han producido ya refuerzos en líneas de alta demanda, especialmente en horas punta coincidiendo con el horario laboral, como en las líneas que cubren los trayectos entre Ibiza y Sant Antoni, o Ibiza y Sant Josep. También se han aplicado mejoras a las líneas para incorporar paradas que se habían eliminado con el nuevo cambio, para mejorar la conectividad de zonas como Cala Llonga, Cap Martinet, Jesús o ca na Negreta.
El nuevo sistema de transporte público en autobús depende, verdaderamente, de dos contratos rídigidos a nivel administrativo y burocrático, que no han facilitado la posibilidad de mejoras hasta el inicio de su implementación esta primavera, y además es un plan diseñado hace seis, lo cuál presenta problemas para la institución. «El diseño de este plan que ha comenzado ahora se hizo entre 2019 y 2020 y han cambiado muchas cosas», ha argumentado el conseller, refiriéndose a una isla que ha aumentado su población en 17.000 habitantes y además, se añade la circunstancia de la gratuidad del autobús desde la pandemia, lo que ha sumado volumen de pasajeros.

Sin embargo, Juan también ha insistido en la posibilidad de mejoras una vez se ha iniciado el servicio desde el 1 de abril, fecha a partir de la cuál ya se pueden introducir cambios, que ahora tendrán que evaluarse, diseñarse e implementarse.
Para ello, el Consell se ha reunido ya con numerosas asociaciones de vecinos: Can Bonet, Cas Serres, Jesús y Cap Martinet, usuarios de la residencia Reina Sofía y el Hospital Residencia Cas Serres, Cala de Bou, y Portinatx. Todas estas reuniones alimentan la lista de mejoras necesarias que se irán incorporando al servicio «en los próximos días y las próximas semanas».
El contrato con Alsa permitirá aumentar hasta en 170 km en rutas al año, por lo que Juan ha considerado que hay margen de mejora.
Sanciones a Alsa
Desde el Consell han reiterado que, así como valoran el esfuerzo de la empresa para tener desde el inicio una nueva flota de vehículos, ahora se evaluarán también las sanciones posibles por incumplimientos en el contrato. En este sentido, Juan ha destacado los problemas de información sobre el nuevo servicio como el mayor problema, siendo la falta de información la «infracción más flagrante y más poco defendible de Alsa».
Ante esto, los técnicos ya estudian los incumplimientos. Ya se han revisado 200 paradas de autobús mientras que también se realiza desde el Consell un seguimiento informático del servicio, algo que antes no era posible. De hecho, así como hasta ahora en Ibiza los contratos con las compañías de bus estaban caducados y no permitían sanciones, con la entrada en vigor de la nueva concesionaria estas problemáticas serán tenidas en cuenta y puestas en consideración para sanción.





