El Senado ha aprobado este miércoles la reforma de la Constitución para que Formentera sea incluida en el listado de circunscripciones insulares en las elecciones a la Cámara Alta de forma separada a Ibiza, lo que da la luz verde definitiva al cuarto cambio histórico en el texto de la carta magna.
Han apoyado este cambio en la Constitución 258 senadores, mientras solo dos han votado en contra, los dos de Vox, el único partido que también se opuso antes en el Congreso y en el Parlament balear.
Es la cuarta reforma de la Constitución de 1978, tras la que en 1992 permitió el sufragio pasivo de europeos en elecciones municipales, la que en 2011 fijó un límite de déficit estructural para el gasto financiero público y la que en 2024 acondicionó el tratamiento a las personas con discapacidad.
La aprobación es definitiva, salvo que en los próximos quince días la décima parte de los diputados o de los senadores soliciten que se celebre un referéndum de ratificación, pero ningún partido ha anunciado esa posibilidad, a la que Vox no llega en solitario.
La reforma se limita a suprimir el guion que en el artículo 69.3 une a Ibiza y Formentera en el listado de islas, y lo sustituye por una coma.

En ese mismo párrafo de la Constitución se indica que elegirán senadores propios las islas con cabildo (en Canarias) o consell (en Baleares).
Formentera carecía de esa institución de gobierno en 1978, pero desde 2007 tiene consell, por lo que ese apartado constitucional incurrió hace 19 años en una incongruencia sobrevenida.
A ello se ha referido la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, al indicar que supone «la corrección de una anomalía».
Lo ha dicho Prohens en declaraciones a la prensa en el Senado tras la votación, acompañada por el presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, tras resaltar su satisfacción y emoción por el «paso histórico» conseguido.
En el debate entre los senadores en el pleno, Miquel Jerez, del PP, ha puesto esta reforma constitucional como ejemplo de cómo se tienen que forjar los acuerdos parlamentarios.
«Eliminar ese guion no separa; al contrario, refuerza el vínculo democrático, porque acerca la representación a la ciudadanía», ha resumido el socialista Jose Hila, al considerar a Formentera un territorio con identidad propia y derecho al escaño diferenciado del de Ibiza.
Como un «triunfo de la democracia representativa», ha definido a la reforma constitucional el senador Juanjo Ferrer, el que ahora representa a Ibiza-Formentera.
Cuando se cumpla el tercer año de legislatura, el próximo agosto, Ferrer cederá su escaño a Neus Massanet, según la fórmula elegida por su coalición de partidos de izquierdas de las Pitiusas para que Formentera esté representada.
Por ello Ferrer le ha dicho a su suplente, presente entre los invitados, que será ella la encargada de «hacer historia», como por fin «la última» en representar formalmente a las dos islas.
Senadores del PNV, Junts, ERC, Compromís y Coalición Canaria han participado también en el debate a favor de la reivindicación de Formentera.
Jordi Gaseni, de Esquerra, ha lamentado que el PP evitara en el Congreso que el cambio en el artículo 69.3 incluyera nombrar por el topónimo vernáculo, Eivissa, a Ibiza, su denominación en castellano, ya que condicionó su necesario apoyo a la reforma con una enmienda en ese sentido, pese a que el PP balear había votado ese cambio.
Por Vox, Fernando Carbonell ha lamentado que se reforme la Constitución para «aumentar la representación política», por el gasto que supone, y ha recordado que la población de Formentera es de 11.500 habitantes, mientras otros senadores han indicado que la de El Hierro es similar y siempre tuvo escaño independiente.
EFE / Redacción
flc/ram






