El entorno natural de Sant Antoni respira hoy un poco mejor. Bajo un sol de compromiso y solidaridad, el municipio ha completado con éxito una intensa jornada de limpieza en las emblemáticas zonas de sa Talaia y ses Variades, logrando retirar de la naturaleza una cifra impactante: cerca de 1.500 kilogramos de residuos.
Lo que pretendía ser una mañana de concienciación medioambiental se convirtió en una demostración de civismo. Los voluntarios, que comenzaron el día con energía tras un desayuno en el Hotel Florencio, se encontraron con un escenario que refleja la necesidad urgente de estas acciones. Entre la maleza y los senderos, no solo aparecieron plásticos y vidrios, sino también residuos voluminosos de difícil degradación: colchones, neumáticos, un somier, patinetes, un televisor viejo, mobiliario variado e incluso una silla de coche infantil.
Una alianza por el planeta La iniciativa, impulsada por la organización de la Vuelta a Ibiza MTB Siroko by Shimano, ha demostrado que el deporte y la ecología caminan de la mano. El evento ha contado con el apoyo estratégico del Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany y la plataforma Creatives for the Planet, sumando además el esfuerzo de colectivos clave como la Associació de Voluntaris d’Eivissa y el Grupo de Voluntariado GEA.
Para facilitar la tarea, el consistorio suministró guantes y bolsas a todos los asistentes, mientras que el servicio municipal de limpieza (UTE Portmany) se encargó del traslado final de los escombros y objetos recuperados.
Recompensa al esfuerzo Tras tres horas de duro trabajo, la jornada concluyó a las 13:00 horas con un ambiente festivo. Los participantes disfrutaron de un picoteo en el Café Ohio, donde compartieron impresiones sobre la importancia de mantener estos espacios libres de vertidos.
Desde el Ayuntamiento y la organización de la Vuelta a Ibiza MTB han querido trasladar un agradecimiento público a cada vecino y asociación implicada. «La participación de hoy no solo limpia nuestro paisaje, sino que lanza un mensaje claro de respeto por nuestro patrimonio natural», señalaron fuentes municipales.
Gracias a este esfuerzo colectivo, sa Talaia y ses Variades recuperan hoy parte de su esplendor original, recordándonos que el cuidado del municipio es una tarea que nos pertenece a todos.











