La UD Ibiza puso fin este sábado a la incertidumbre. El conjunto celeste certificó de forma matemática su permanencia en la Primera RFEF tras derrotar al Cartagena por 3 a 1 en Can Misses.
Los de casa no quisieron dejar los deberes para la última jornada y solventaron la papeleta con un inicio fulgurante que encarriló el objetivo antes de cumplirse los diez minutos de juego.
El equipo de Can Misses saltó al verde con el colmillo afilado. Sin tiempo para que el rival se asentara, la UD Ibiza desarboló al cuadro murciano en un arranque de partido impecable.
En el minuto 9, el marcador ya lucía un contundente 2-0 gracias a la efectividad de Theo Valls y Javi Eslava. Parecía que la noche sería un paseo triunfal, pero el Cartagena no bajó los brazos y empezó a ganar metros, recortando distancias en el 36 y poniendo el miedo en el cuerpo a la grada ibicenca antes del descanso.
La segunda mitad obligó al Ibiza a ponerse el mono de trabajo. El Cartagena apretó en busca del empate, estirando el sufrimiento de una afición que este año ha padecido más de lo previsto.
Sin embargo, el bloque local supo aguantar la presión durante el segundo acto y el extenso tiempo de descuento. Fue entonces cuando apareció Bebé para marcar el definitivo 3-1, desatar la locura en Can Misses y dejar el duelo visto para sentencia.
Con el pitido final, el Ibiza respira aliviado tras una campaña que ha ido de más a menos. El curso arrancó con la ambición de un proyecto diseñado para cotas altas, pero la irregularidad transformó la lucha por el ascenso en una pelea por la supervivencia.
Pese a contar con una de las plantillas de mayor calidad del grupo, el equipo ha tenido que esperar hasta la penúltima jornada para sellar una salvación que evita un desastre mayor.






