La Guardia Civil, en estrecha colaboración con el departamento de Transportes del Consell de Ibiza, ha intensificado los controles viarios durante este verano para erradicar el intrusismo en el sector del transporte. Fruto de este dispositivo, los agentes ya han interpuesto 14 denuncias administrativas a conductores que operaban de forma clandestina y han procedido a la inmovilización y retirada inmediata de todos los vehículos implicados.
Los infractores fueron sorprendidos en distintos puntos de la isla utilizando tanto coches particulares como vehículos de alquiler para realizar traslados de turistas a cambio de una compensación económica en plena temporada estival.
La Benemérita ha advertido con dureza sobre los riesgos que implica recurrir a este tipo de transporte ilegal (conocido popularmente como «taxis piratas»). Además del evidente perjuicio económico que ocasiona al sector del taxi reglamentado, la Guardia Civil subraya que genera una manifiesta inseguridad para los usuarios.
Al no contar con ningún respaldo normativo ni de seguros específicos, supone un riesgo para la seguridad ciudadana, alertando de que en ocasiones los conductores se vinculan a grupos relacionados con prácticas delictivas.
El castigo económico para quienes se saltan la ley es demoledor y no da tregua:
- Si son pillados realizando el trayecto: La sanción supera los 15.000 euros, la cual no tiene opción a reducción ni descuento por pronto pago, conllevando además la retirada e ingreso en el depósito del coche.
- Por el mero ofrecimiento del servicio: Las multas por captar clientes de forma irregular alcanzan los 6.000 euros.
Las autoridades recuerdan a los residentes y turistas la importancia de hacer uso exclusivo del transporte público legalmente establecido para garantizar la seguridad en sus desplazamientos y avanzan que los macrocontroles conjuntos se mantendrán de forma estricta durante todo el verano.






