Catorce años después llega el juicio contra un relaciones públicas de una discoteca del municipio ibicenco de Sant Antoni que en julio del año 2012 asestó un puñetazo a un turista y le dejó con secuelas neurológicas de por vida.
Según el escrito de acusación, sobre las 3:30 de la mañana del 29 de julio de 2012 en el club de Sant Antoni en el que trabajaba el “relaciones públicas”, un británico que entonces tenía 28 años, se produjo una discusión con unos turistas.
Durante esta discusión, describe la fiscalía, el acusado dio un puñetazo en la cabeza a uno de los turistas, un italiano de 22 años, que cayó al suelo y quedó sin conocimiento.
Fue necesario hacerle una craneotomía que, posteriormente, hubo que reabrir. El tiempo de curación fueron 255 días, de los que 165 fueron de hospitalización, y 90 completamente impeditivos.
Las secuelas fueron graves: padece síndromes motores y deterioro de las funciones cerebrales superiores integradas, lo que afecta sus relaciones interpersonales y sociales y le hace dependiente de supervisión constante en la vida diaria.
El acusado, tras la agresión, pasó cinco meses en prisión provisional y ahora se enfrenta una petición de ocho años de cárcel por un delito de lesiones agravadas.
En cuanto a la responsabilidad civil, la fiscalía pide que el acusado indemnice a la víctima de forma solidaria, junto con el gerente de la discoteca de Sant Antoni y la compañía aseguradora de la misma, con 505.315 euros, de los cuales 50.000 son por daños morales. El resto son por las secuelas físicas y neurológicas.
Está previsto que el juicio lo celebren el próximo miércoles por la mañana los magistrados de la sección primera de la Audiencia Provincial de Baleares.






