La Direcció General de Recursos Hídrics del Govern balear ha abierto diligencias previas para investigar el vertido detectado en el Torrent de sa Font, que desemboca en la zona de es Codolar, dentro del Parc Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera.
Once entidades de Ibiza denunciaron el viernes —avaladas por analíticas— este vertido que procede, presuntamente, de la planta depuradora del aeropuerto de Ibiza, competencia de Aena.
El departamento autonómico explica a Noudiari que recibió este lunes, 10 de agosto, la comunicación remitida por el Ayuntamiento de Sant Josep sobre el incidente, que el Consistorio detectó por primera vez el pasado 3 de agosto.
Según han informado fuentes de Recursos Hídrics a Noudiari, el departamento ha solicitado la colaboración del Seprona, cuyos agentes han realizado este martes una inspección sobre el terreno y han tomado muestras para analizarlas y determinar las características del vertido.
A partir de los resultados de la inspección y de las analíticas, Recursos Hídrics determinará las actuaciones que correspondan y, si fuera necesario, instruirá el correspondiente expediente.
La apertura de estas diligencias se produce mientras el Ayuntamiento de Sant Josep ha reabierto este martes 11 al baño el tramo de es Codolar que permanecía cerrado desde el pasado viernes, 7 de agosto, después de que se detectaran concentraciones de E. coli y enterococos por encima de los niveles permitidos.
Un vertido fecal detectado el 3 de agosto
Según informó el Consistorio a Noudiari, el vertido fue detectado el 3 de agosto. Ese día se tomaron muestras tanto del vertido como del agua de la playa, en dos puntos separados por un tramo de còdols. Los análisis confirmaron que el vertido era de origen fecal, al presentar elevadas concentraciones de E. coli y enterococos. En aquel momento, sin embargo, las muestras tomadas en la playa presentaban valores por debajo de los niveles que obligan a prohibir el baño.
Tras conocer estos primeros resultados, el Ayuntamiento comunicó el incidente a Aena, como entidad gestora del aeropuerto de Eivissa, para solicitar explicaciones, y trasladó también la información al Govern y a los Agentes de Medio Ambiente.
El día 6 se realizó una segunda toma de muestras. Al detectarse un incremento de las concentraciones de bacterias, el Ayuntamiento decidió proceder al cierre preventivo del tramo, que fue anunciado a última hora de la tarde del viernes 7 de agosto.
El cierre se produjo el mismo día en que un total de 11 entidades sociales y ecologistas de Ibiza denunciaron públicamente supuestos vertidos de aguas residuales desde la depuradora del aeropuerto hacia el Torrent de sa Font.
Las organizaciones aseguraron entonces que habían realizado cuatro campañas de análisis, entre el 12 de junio y el 22 de julio, cuyos resultados mostraban concentraciones de E. coli y enterococos muy superiores a los límites establecidos. Las entidades relacionaron estos resultados con el funcionamiento de la depuradora del aeropuerto y reclamaron una investigación sobre los hechos
Es decir, que los vertidos no serían algo reciente sino de meses atrás. Fuentes no contrastadas incluso hablan de «años» de vertidos en temporada alta.
Aena admite dificultades y apunta a otros posibles orígenes
Por el momento, Aena ha admitido que existen dificultades en la gestión de sus aguas residuales, aunque ha apuntado a la posibilidad de que el vertido del Torrent de sa Font pueda tener otros orígenes más allá de los límites del aeropuerto.
También los Agentes de Medio Ambiente se desplazaron a la zona para recoger muestras y tratar de determinar el origen y el alcance de la contaminación.
Desde la Conselleria de Medi Natural se ha subrayado la gravedad potencial del caso, dado que se trata de un vertido de aguas fecales en un espacio natural protegido. El departamento autonómico ha señalado que los hechos podrían llegar a ser constitutivos de un delito contra el medio ambiente si se acreditase que el vertido ha causado daños sustanciales.
Los análisis realizados por el Seprona y las actuaciones de Recursos Hídrics deberán determinar ahora tanto las características del vertido como su posible origen y las responsabilidades que pudieran derivarse.







Ayer por la tarde estaba conduciendo con las ventanillas abiertas, pasando al lado del aeropuerto dirección Sa Caleta. A la altura del aeropuerto se podía oler maloliente de vertidos. Que mala imagen de la isla cuando aterrizan los turistas. Es avergonzo.