Durante años, César Sánchez ha dado forma a las ideas de otros. Al frente de la conocida empresa gráfica Luzmenú, su trabajo está presente en toda la isla en forma de cartelería, folletos, vallas publicitarias… Ahora da la vuelta a esa mirada y se muestra como artista con una exposición individual que él mismo define como un viaje profundamente íntimo y reflexivo.
‘Transiciones. Vacío. Aquel lugar que precede al todo’ se inauguró ayer, jueves 8 de octubre, en la sala de exposiciones del Auditorio Caló de s’Oli de Cala de Bou, con un ambiente muy animado de aficionados al arte y público curioso, arropados por la música del Ibiza String Ensemble.

El punto de partida es una idea que invierte el sentido habitual de la palabra. Para Sánchez, el vacío no es ausencia, sino «el lugar donde las cosas comienzan». Un espacio interior donde las formas aún no tienen nombre y donde la materia conserva todas sus posibilidades. «No busco representar un paisaje», explica en el catálogo. Intenta acercarse al umbral donde el espectador da significado a la obra.
El recorrido propone un camino que va de la erosión a la vida, pasando por el vacío, las fracturas, el interior, los umbrales, las palabras, las raíces, el ocaso y el alba.
Materia, atmósfera y acontecimiento
Así, las obras se articulan en torno a tres conceptos. La materia es territorio y memoria. Los lienzos, pintados con acrílico, conservan a la vista capas, veladuras, grietas, papel, cenizas y tiempo, porque, dice el autor, cada marca forma parte de la historia del cuadro. En muchas piezas esa materia se vuelve tridimensional, hasta incorporar raíces insertadas en el propio lienzo.
La atmósfera es el color entendido como presencia, no como descripción ni decoración. Aparece y desaparece, y puede ser serenidad o dramatismo contenido, siempre con la intención de sostener el silencio.

El acontecimiento, según explica, es el suceso visual que activa cada obra y que puede ser una fractura, una palabra apenas visible, un círculo, un gesto. También aparecen pequeñas figuras humanas suspendidas en el vacío y en la caída, que el autor entiende no como un descenso, sino como un tránsito.

Un mensaje de renacimiento
Con una obra en parte abstracta y con elementos figurativos, marcada por la conexión entre naturaleza y ser humano, Sánchez usa lo tangible para hablar de lo intangible. Aborda asuntos difíciles, como el vacío, el desgaste, la rotura o la ausencia, pero el espectador sale con la idea de un punto de partida, de muerte y renacimiento, de camino hacia algo.
Cómo visitarla
«Transiciones. Vacío» está incluida en el programa de fiestas de Cala de Bou, promovida por el consistorio de Sant Josep y puede verse del 8 al 18 de octubre en la sala de exposiciones del Auditorio Caló de s’Oli.
Horario de tarde, de jueves a sábado, de 18:30 a 20:30 horas, y de mañana, de viernes a domingo, de 11:00 a 13:30 horas.






