La obesidad ha dejado de ser una cuestión invisible para convertirse en uno de los principales desafíos sanitarios de nuestra sociedad. En España afecta ya a cerca del 15% de la población adulta y a un 7% de los niños, una realidad que trasciende las cifras y se traduce en enfermedades asociadas, limitaciones físicas y un importante impacto sobre la calidad de vida de quienes la padecen.
Lejos de interpretaciones simplistas basadas únicamente en los hábitos alimentarios o la falta de ejercicio, la comunidad científica considera hoy la obesidad una enfermedad compleja y multifactorial, en la que intervienen factores genéticos, endocrinos, ambientales, psicológicos y sociales. El estrés crónico, el sedentarismo, determinados tratamientos farmacológicos, la falta de descanso o incluso las desigualdades económicas pueden influir de forma decisiva en su desarrollo.
“Entre las causas de la obesidad se incluyen patrones de vida desorganizados, consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas, o patologías como el estrés y la ansiedad”, explica Sonia Riera, Psicóloga de la Unidad de Obesidad de Grupo Policlínica. “Además, la obesidad también genera baja autoestima, aislamiento social, discriminación, culpa… en una sociedad donde el culto a la imagen nos presiona cada vez más”, añade.
Por otro lado, la obesidad mantiene una estrecha relación con patologías como la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, la apnea del sueño y múltiples enfermedades osteomusculares, hepáticas, pulmonares y neurológicas. La acumulación progresiva de estas complicaciones puede deteriorar de forma significativa la salud general y reducir la esperanza de vida.
Por ello, la evidencia clínica señala que los mejores resultados se obtienen mediante un abordaje multidisciplinar. En este contexto, la Unidad de Obesidad de Grupo Policlínica cuenta con un equipo formado por endocrinos, cirujanos bariátricos, psicólogos y nutricionistas que acompañan al paciente desde la primera valoración médica hasta el seguimiento posterior al tratamiento.
El objetivo, subrayan los especialistas, no es únicamente la pérdida de peso, sino la recuperación de la salud y la mejora de la calidad de vida de cada paciente mediante planes personalizados adaptados a sus necesidades clínicas y personales.
En los casos de obesidad severa asociada a enfermedades como diabetes tipo 2 o hipertensión arterial, la cirugía bariátrica puede convertirse en una herramienta eficaz cuando los tratamientos médicos convencionales y los cambios de hábitos no han logrado resultados duraderos. Se trata de una intervención respaldada por años de evidencia científica y alejada de la percepción errónea de “solución rápida” que todavía persiste en algunos ámbitos.

Grupo Policlínica acumula más de quince años de experiencia en cirugía de la obesidad mínimamente invasiva y se ha consolidado como uno de los centros de referencia en Baleares en cirugía bariátrica robótica con tecnología Da Vinci, un sistema que permite una mayor precisión quirúrgica y una recuperación más favorable para el paciente. “Apostamos por la cirugía robótica, ya que nos ha demostrado que los pacientes operados con esta plataforma sufren menos dolor posoperatorio, la estancia hospitalaria se reduce y los resultados son mejores”, explica la doctora Paula Martínez, cirujana general de la Unidad.
Desde la Unidad de Obesidad recuerdan que el primer paso no es una nueva dieta ni una promesa de resultados inmediatos, sino una valoración médica especializada que permita identificar las causas que dificultan alcanzar un control estable del peso.






