La noticia avanzada por Noudiari sobre una agresión sexual por parte de un intruso del Hospital Can Misses a una paciente hospitalizada en planta en plena madrugada ha despertado numerosas reacciones de indignación entre la sociedad ibicenca.
Los hechos, ocurridos la madrugada de este pasado lunes, 11 de mayo, han despertado la conciencia debido a la gravedad del suceso, y ni las condenas ni los replanteamientos de seguridad en el centro han frenado la indignación social ante la agresión sexual a una mujer en una situación tremendamente vulnerable, por parte de un hombre que logró adentrarse hasta una planta del hospital a las 3,30 de la madrugada.
Pacientes y familiares de pacientes han reaccionado ante esta información en las redes, compartiendo experiencias propias tras haber pasado numerosas noches en una habitación de Can Misses, bien como acompañantes o como pacientes.
En las redes de Noudiari podemos leer algunas de estas experiencias. Una usuaria, Maria, comenta sobre la facilidad para entrar al hospital durante la noche, ya que aunque el edificio principal permanece cerrado, es posible acceder por la entrada de Urgencias para visitas nocturnas. «Del hospital se entra y se sale sin que nadie pregunte a dónde nos dirigimos», denuncia. «Los que hemos pasado noches en el hospital como acompañante o ingresados sabemos que por las noches no hay rondas de personal, a las 00:00 el zumo y hasta las 6:00 no ves a nadie… Le pese a quien le pese esto es así», comenta.
Otro lector de Noudiari asegura que el relato de Maria es certero. «El año pasado pasé 4 meses en Can Misses y es así como lo has contado», lamenta Fernando.
Otra lectora de Noudiari que ha pasado noches en Can Misses acompañando a familiares comparte su vivencia: «El turno de noche y según quién hubiera de personal dejaba al menos hace unos años bastante que desear: el zumito entre las 11 y las 12 de la noche y luego si no había ingresos se iban a su cuartito y no se veía a nadie», cuenta Marilina. Su relato va más allá: «He oído gritar a ancianos toda la noche, gente deambulando por el pasillo y muchas veces si llamaba algún enfermo al timbre le reñían».
Esta lectora asegura que pasó en el pasado numerosas noches acompañando a su padre ingresado en el hospital. «Durante toda la noche no se asomaba ni el tato, si mi padre se hubiese levantado y se hubiese caído lo hubieran encontrado al día siguiente esparramado en el suelo», lamenta Marilina.
Sin personal en la planta, que regresaba de un descanso
El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Eduardo Escudero, compareció este jueves por la noche ante los medios tras la publicación de las informaciones avanzadas por Noudiari sobre la agresión sexual ocurrida en Can Misses.
Escudero explicó que el presunto agresor, ya detenido, forzó una puerta de seguridad para acceder al Hospital, y volvió a forzar otra puerta para salir del edificio. Ante este suceso, Escudero detalló «se oyeron gritos en una habitación coincidiendo con que personal de enfermería regresaba de tomar un café o una coca-cola y vieron a una persona salir corriendo de una habitación, la persiguieron pero lamentablemente la perdieron porque corría mucho». Tras ello, acudieron a la habitación de la que provenían los gritos, a la que ya se habían desplazado otros compañeros de la planta, según explicó Escudero.
Según ha confirmado la Policía Nacional hoy mismo, el hombre tuvo tiempo suficiente para acceder a la habitación de la víctima, le levantó las ropas que llevaba, le agarró la garganta y mientras le agredía sexualmente le amenazó con cortarle el cuello si pedía auxilio. Pese a su vulnerable situación, la mujer logró alertar al personal sanitario apretando el botón para solicitar desde la cama asistencia sanitaria.
La víctima de la agresión, se encontraba además en una habitación doble, aunque su compañera estaba en ese momento en la ducha. «Fue una situación de shock para el personal sanitario», dijo el gerente de Can Misses en sus primera declaraciones tras el suceso.
En relación a la vigilancia nocturna y la supervisión por parte del personal, el gerente consideró que hasta ahora las medidas de seguridad en el Hospital Can Misses eran valoradas como suficientes. El personal de seguridad realiza rondas durante la noche, aunque su presencia está predominantemente en áreas como Urgencias. Escudero admitió que tras los graves acontecimientos será necesario estudiar y replantear las medidas de seguridad en el centro.
Según ha confirmado la Policía Nacional, el detenido ha pasado este viernes, 15 de mayo, a disposición judicial ante el Juzgado de Violencia contra la Mujer.






