En la esquina entre el carrer des Caló y el carrer de sa Punta des Pinet, en Cala de Bou, hay un local de 220 metros cuadrados y techos altos con un cartel que reza: «Aquí hi haurà la nova biblioteca de Cala de Bou». Pero dentro no hay estanterías ni libros y tampoco obras, ni actividad. Lo que sí hay es una factura anual de 45.000 euros de alquiler que paga el Ayuntamiento de Sant Josep desde hace cuatro años.
Sant Josep ha anunciado recientemente que invertirá 679.000 euros en la reforma para su apertura. Pero, ¿qué ha pasado con estos cuatro años?
El origen de todo esto está en octubre de 2022, cuando gobernaba el ejecutivo progresista formado por el PSOE y Unidas Podemos, con Ángel Luis Guerrero como alcalde. El pleno aprobó la adjudicación del arrendamiento directo del local para trasladar allí la biblioteca actual, ubicada en la misma calle pero al final, en el número 127 del carrer des Caló, inaugurada en 2008 y que se ha quedado pequeña.
El contrato, que por su duración tuvo que ratificarse en pleno, se cerró por 20 años y un gasto global de cerca de 901.000 euros, unos 45.000 euros anuales. Salió adelante con el apoyo del equipo de gobierno y de Ciudadanos, mientras el resto de grupos se abstuvo.


La entonces concejala de Cultura, Cristina Ribas, defendió que la nueva biblioteca «dará servicio en mejores condiciones» a toda la zona de Cala de Bou y Sant Agustí, y anunció que se redactaría un proyecto para adaptar el espacio, con una reforma que, dijo, cumpliría todos los parámetros urbanísticos.
Cuatro años después y con un cambio de gobierno local de por medio, ya que desde junio del 2023 gobierna el Partido Popular, el local sigue vacío, sin uso y sin reformar.
Pero, eso sí, con el alquiler en marcha desde 2022 y una renta de 45.000 euros anuales, que el propio Ayuntamiento confirma a Noudiari. El Consistorio habría abonado hasta hoy en torno a 180.000 euros de dinero público (cifra aproximada porque no tenemos la fecha exacta de la firma del contrato) por un espacio que los vecinos no han usado nunca.
Una polémica que viene de lejos
En 2024, el PSOE de Sant Josep, ya en la oposición, denunció la «inacción» del gobierno municipal y habló de una «biblioteca fantasma». Recordó que la actual da servicio a unas 10.000 personas y atiende a unos 900 usuarios al mes, y aseguró que el Ayuntamiento seguía pagando un alquiler sin utilizar el local para nada. Según los socialistas, vecinos y usuarios presentaron ese año un escrito pidiendo reactivar el proyecto sin recibir respuesta.

En 2025, el gobierno municipal actual anunció la adjudicación, mediante un contrato menor, de la redacción del proyecto de reforma por 20.000 euros. La concejala de Cultura, María José Ríos, calificó entonces el proyecto de «losa económica» heredada del anterior equipo. Admitió que no le gusta la ubicación, «en una calle muy bulliciosa y sin aparcamiento», y que se intentó anular el arrendamiento, pero que el anterior equipo «lo dejó bloqueado». Cifró el coste total del alquiler en cerca de un millón de euros por los 20 años, a los que habría que sumar otro medio millón para la reforma.
«Cuando acabe este contrato, el propietario podrá recuperar su local reformado», resumió Ríos, disgustada con una herencia de la que, según su denuncia, no han podido desembarazarse.
Es decir, que el Ayuntamiento paga el alquiler y además deberá costear la obra y, al final del contrato, el espacio reformado podrá volver a su propietario.
La versión del gobierno municipal
Preguntado por este medio, el equipo de gobierno confirma que el contrato es de 20 años por unos 900.000 euros y que el alquiler se ha pagado durante estos años a razón de unos 45.000 euros anuales.
El gobierno municipal asegura que se mantiene la intención de trasladar allí la biblioteca, que el nuevo proyecto ya está redactado y que «en breve» se procederá a su licitación.
Sobre por qué no se ha iniciado la reforma ni el equipamiento, el Ayuntamiento explica que el proyecto inicial, «elaborado en la legislatura anterior, no cumplía los parámetros urbanísticos, por lo que ha sido necesario redactar uno nuevo». Añade que el local «tiene alturas importantes y que ha habido que adaptar también aspectos como la climatización, la insonorización y la iluminación».
Pendiente de fecha
A septiembre de 2026, todavía no hay obras a la vista. Los vecinos de Cala de Bou siguen con una biblioteca pequeña y algo apartada, mientras el local previsto para sustituirla acumula recibos.
Bibliotecas: 1,5 millones de euros de inversión
Precisamente, una de las inversiones más destacadas en el apartado de cultura de Sant Josep es el del servicio de bibliotecas, con una inversión total de 1,5 millones de euros para el periodo 2026-2027, que se traduce en tres grandes focos.
En la biblioteca de Sant Josep ya se han instalado las nuevas luminarias y se han hecho otras mejoras.
En Sant Jordi, el Ayuntamiento ha formalizado la adquisición del local contiguo a la biblioteca, con una inversión de 700.000 euros, que permitirá crear una zona exclusiva para menores, un espacio de lectura y revistas, un área de consulta y estudio, y una zona de archivo y conservación de obras de arte del patrimonio municipal, todo ello con plena accesibilidad.
En Cala de Bou, como ya hemos indicado, está prevista una reforma por valor de 679.000 euros, «que transformará un espacio de casi 6 metros de altura en un equipamiento construido de forma sostenible con estructura de madera CLT», explican.
Por lo pronto, el local sigue acumulando polvo desde 2022 a razón de 45.000 euros anuales.







Habría que preguntarse quien es el dueño del local y de quien es amiguete.
Esto huele a pescaito frito