Sara Lobato Rubio (Plasencia, 1984) es la decana del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en Baleares, donde los retos de las islas no pueden leerse sobre el papel. Aunque nació en la península es ibicenca de construcción, y también es firme creyente en que los ingenieros o ingenieras como ella deben aplicar una visión holística a las ciudades.
Funcionaria de carrera, Lobato Rubio trabaja como ingeniera en el Ayuntamiento de Sant Antoni desde 2015. Desde hace ocho años forma parte de la junta de la Demarcación balear del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, primero como vocal y en los últimos cuatro años como decana. Se confiesa una ingeniera con visión urbanística y holística, y es que para ella la ingeniería va unida a la sociedad y todas sus capas.
En Ibiza los retos no son pocos. La isla se enfrenta a un futuro en el que, según las conclusiones del Panel Internacional de Cambio Climático, los fenómenos meteorológicos serán más intensos y agresivos en un contexto planetario de calentamiento global en ascenso irreversible. En el presente la sensación es que los recursos en Ibiza están exponencialmente exhaustos, y mientras por un lado se habla de regular la saturación de vehículos en las carreteras, en el aeropuerto se plantea crecer el número de pasajeros anuales de 9 a 10 millones. ¿Pero puede aguantar la isla?
Hablamos con esta ingeniera sobre los retos para las infraestructuras ibicencas, la ampliación del Aeropuerto, las actuaciones en las carreteras locales, los riesgos de inundaciones y la responsabilidad civil de los profesionales de la ingeniería y la gestión política.
Si observamos a vista de dron Ibiza, ¿qué tipo de isla podemos ver actualmente?
Hoy en día no tomamos datos y tomamos decisiones sin tener datos que nos indiquen realmente cómo estamos.
Todos tenemos una sensación de saturación, de que las cosas no funcionan bien, porque hacer un desplazamiento es un problema o porque no tenemos un nivel de servicio, de calidad, en determinadas operativas diarias y eso te indica que efectivamente las cosas no están funcionando bien, pero no lo tenemos medido. Midamos qué capacidad tiene el territorio, qué capacidad tiene la red viaria. Pero que sea una foto actual, no prognosis ni interpolación.
Ibiza y Baleares han tenido un crecimiento muy exponencial y eso ha sido realmente difícil porque ya hemos muerto o estamos agonizando demasiado. Estamos tomando conciencia de que tenemos que hacer cosas cuando si esto se hubiera acompañado de un análisis técnico mucho más responsable hace treinta o cuarenta años quizá se hubiera mitigado todo bastante más. También hago un análisis de autocrítica por parte de los profesionales.
En esos cuatro años que lleva como presidenta del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ¿Cuál es la percepción de lo que se está realizando en Ibiza?
Desde el punto de vista del Colegio tenemos una problemática bastante agudizada, que es la falta de profesionales, al igual que en el resto de disciplinas mucho más importantes que la ingeniería, como la sanidad o la educación. A nosotros nos pasa lo mismo y todo se ve afectado.
La calidad de los servicios es mucho peor desde un punto de vista del propio servicio y desde un punto de vista de la parte estática y de la dinámica; no sólo las infraestructuras que se ejecuten pueden tener más problemas a la hora de ejecutarse, errores, porque no hay profesionales, sino que cuando se ponen en servicio también funcionan peor porque no hay un control, un seguimiento correcto ni predictivo, ni preventivo.
En Baleares siempre vamos como apagando fuegos, no nos estamos preparando para solucionar problemas de aquí a diez años. Coincide con una época de inversión y eso va a la contra. En cuanto a recursos hídricos, por ejemplo, hay uno o dos ingenieros para las cuatro islas, en nuestra disciplina. Es muy difíci gestionar porque lo único que se hace prácticamente es tramitar. No se gestiona, no se mejora.

Cuando presento el informe de las infraestructuras cada año ya tenemos datos suficientes como para ver que desde que se detecta un problema importante hasta que se implementa una solución, pueden pasar hasta 10 años. Un ejemplo claro fueron las inundaciones de Sant Llorenç de Cardassar, en Mallorca. Hemos tenido suerte de que no haya vuelto a pasar hasta que se ha construido una defensa.
Eso es lo que yo he hecho en falta, que la ingeniería civil esté al servicio de una actuación más predictiva, más de acompañamiento, más proactiva y no tan reactiva.
En Ibiza parece que la solución política llega una vez el problema ya está sobre la mesa, por ejemplo con la saturación turística y la entrada de vehículos.
También se traslada una actitud social que no es la adecuada. La ingeniería está para acompañar antes, para implementar soluciones durante, y también a futuro. Y también cuando hay un problema complicado que emerge, como por ejemplo, los fenómenos climáticos que estamos viviendo. Pero me gustaría que se tuviera más en cuenta el criterio técnico.
¿Los técnicos veis muchas imposiciones de partido, ideológicas, en cuanto a los proyectos que se quieren llevar a cabo? Es decir: “Yo he dicho que voy a ampliar esta carretera y hay que ampliarla como sea”.
Hay una cosa que es el impulso político, que eso es político y no es criticable, porque para eso tú votas y van con un programa o con una serie de ideas.
Otra cosa es que el técnico que va a implementar las medidas tiene que ser realista. Hay medidas que se pueden implementar, porque efectivamente existe la capacidad del territorio para hacerlo, la infraestructura, la tecnología y demás. Y ahí no puedes ni debes ir en contra del impulso político, porque lo han elegido los ciudadanos. El técnico es técnico y no es elector o elegible. Pero sí que también tienes que impartir el criterio técnico en la medida de lo que tiene sentido.
Nuestro trabajo es hacer cosas que estén al servicio de la ciudadanía. Y tienen que tener una funcionalidad. El técnico responsable debe acompañar con la el marco legal, que para eso lo estudiamos. Eso no quiere decir que evidentemente todos los técnicos del mundo trabajen bien tampoco. Y efectivamente trabajamos bajo presiones políticas, pero no me refiero a unas presiones políticas de hacer algo que no podamos hacer, sino de hacer cosas que ellos desean con más ansia.
¿La isla puede soportar 10 millones de pasajeros, que es el objetivo de Aena para el aeropuerto de es Codolar?
Ahora soporta 9 millones de pasajeros.
¿Pero los soporta bien?
Cuando desde Aena han matizado sus declaraciones sobre la ampliación lo que han dicho es que van a mejorar el nivel de servicio de las propias instalaciones. Como residente y ciudadana me parece muy bien pero eso conlleva una responsabilidad política de que realmente nunca vas a tocar el nivel de servicio, la calidad. Cuando haya más metros cuadrados por pasajero, hay que vigilar que no se meta más operativa.
Realmente han tenido que implementar una serie de normativas… Yo creo que se pueden hacer cosas con lo que ya tenemos para mejorar nuestra calidad. Esa optimización a lo mejor conlleva una inversión.
La red de carreteras existente, por ejemplo, tiene cantidad de puntos concretos que puedes mejorar que favorecerían el nivel de servicio de la circulación. Y no te estoy hablando de hacer ninguna carretera nueva, sino de trabajar con lo que tenemos.
¿Cuál es la primera impresión que te has llevado al observar los pliegos técnicos preliminares de la ampliación del aeropuerto?
Me llama la atención que destaca una gestión bastante centralista, con una desconexión del territorio, y son unos pliegos muy centrados en términos aeroportuarios y de operativa. Creo que en una inversión de estas características tiene que incluirse un perfil que asegure la conexión con todo el territorio de aquí y eso no se ve. Tenemos nuestras particularidades y muchas tensiones que no se dan en ningún otro sitio en España. Ni siquiera las Islas Canarias tiene la tensión que tenemos nosotros.
He hecho un ejercicio que quizá tampoco es muy escalable pero la palabra ‘familia’ aparece solo una vez en todos los pliegos de ampliación del aeropuerto de Ibiza. Se habla simplemente de crear una línea de familias. La palabra ‘residente’ aparece cero veces; la palabra ‘interislas’ aparece una vez porque se indica que quieren mejorar las conexiones y eso es positivo. La palabra ‘vip’ aparece ocho veces.
Yo no estoy diciendo que la zona VIP no pueda ser mejor y que no la tengas que tener, pero a mí me gustaría que los pliegos ya propusiesen también estudiar zonas familiares en todo el aeropuerto, estudiar mucho mejor las zonas de conexión interislas con Mallorca y Menorca. No basta una línea. Tampoco se habla de zonas para animales, por ejemplo. Es muy mejorable la relación con el territorio y la sociedad.
Necesitamos que se haga la ingeniería teniendo en cuenta nuestra realidad social, no solo nuestra realidad industrial, que sería el turismo. Para que esa industria tenga sentido y la calidad de esa industria tenga sentido, el residente tiene que tener también una experiencia calidad. Esa es la diferencia con convertirnos en un parque temático o un decorado.
Un proyecto así debería atender no solo a la capacidad de mejorar del aeropuerto sino a la capacidad de mejorar del entorno.
¿Qué valoración hace de la medida de regulación de entrada de vehículos a Ibiza?
No sé hasta qué punto el límite está relacionado con el nivel de servicio de las carreteras, que es donde yo digo que está el problema.
Estamos limitando la entrada de vehículos porque consideramos que cuando hacemos desplazamientos no los estamos haciendo en términos de calidad –sostenibilidad, que es el punto óptimo–.
Hemos puesto un tope ¿pero eso cómo se traduce luego en el día a día de la carretera? Realmente esos vehículos, ¿qué nivel de servicio me están dando en nuestros desplazamientos para decir: está bien, debo bajar, debo subir, puedo subir?
Creo que está bien que hayamos empezado pero falta mucha, mucha toma de datos.
Decía que hay muchos puntos en los que se pueden optimizar las carreteras de Ibiza sin necesidad de ampliar, interviniendo en lo que ya tenemos. ¿Cuáles serían algunos de esos puntos?
Hay muchos enlaces, conexiones, rotondas donde se podría semaforizar y ordenarías colas. Semaforizarías, ordenarías colas y harías que allí donde se producen ciertas colas porque se está utilizando mal una rotonda, no se produzcan.
Un ejemplo es la rotonda de ses Païsses, a la entrada/salida de Sant Antoni, cuando hay vehículos que van hacia Cala de Bou se bloquea. Si allí se semaforizara habría una ordenación de colas y además podría ser automático, porque todo esto se puede programar: por ejemplo, cuando se acumulan en un punto cuatro coches el semáforo se pone en rojo. Eso puede programarse para funcionar así en verano y en invierno los semáforos pueden quedar en ámbar o apagados. Son actuaciones de ordenación electrónica.
¿Y eso quién lo puede implementar?
El Consell ha ejecutado el Plan Director Sectorial de Carreteras. Hay cosas que generan unos flujos más cómodos, positivos, pero luego faltan estas pequeñas intervenciones.
Todavía no está publicado el siguiente Plan Director Sectorial, porque ahora estamos con el caducado y quiero entender que va a abordar estas cuestiones. Tenemos ese problema: la administración es garantista pero va muy despacio.
Las carreteras de un carril por sentido, que son comunes en el norte de la isla, como en la zona de Sant Miquel o Sant Joan, ¿tienen los días contados si crecemos en un millón de pasajeros y de personas sobre la isla, como plantea Aena?
Diría que no y no lo simplificaría. Ahora, creo que se puede tratar una red viaria en diferentes niveles de jerarquía. Y lo que no puede faltar es la seguridad. Eso no tiene que estar relacionado con tener más carriles. Tú puedes implementar medidas de seguridad con un carril por sentido.
Insisto en que con la red que hay ahora hay mucho margen de mejora de actuación para mejorar tráfico, nivel de servicio, para que haya más calidad de servicio y el tráfico funcione mejor. No podemos pasar al segundo paso sin haber solucionado este y precisamente eso es lo que yo espero del plan director: que antes que nada me dé una foto del ahora. No espero abrir un documento que diga que hemos crecido con una tasa de crecimiento x y todos los 50 años vamos a crecer igual. Suele ser así.
Estamos en un momento en el que no estamos cómodos, no hay calidad de los servicios. Quizá el debate concluye que no podemos conseguir el nivel de calidad que queremos y por lo tanto tenemos que decrecer.

¿Cuáles son elementos de seguridad que se pueden aplicar para mejorar esas zonas más rurales y de carreteras más sencillas en la mitad norte de Ibiza que no se están teniendo en cuenta hasta ahora?
Entre otras cosas, mejorar el transporte público. Si estamos hablando de mejorar la operativa de la carretera, cuyo objeto es el transporte, hay que hablar de transporte público, y no entiendo que no se tenga en cuenta a la hora de planificar. Y en este sentido, hay cosas con las que vamos 20 años tarde.
¿Quizá no todas esas líneas son rentables?
Los hospitales tampoco y ahí están, atendemos a un turista que venga moribundo. El servicio puede tener un rendimiento productivo que no es monetario. Pero si alguien viene y se siente cómodo para llegar a un sitio, cuando se vaya de aquí se va a ir con una buena experiencia. Eso se va a traducir en un rendimiento para nuestro territorio.
La gente no tiene problema en pagar cuando el servicio funciona bien. Pero cuando no tiene esa opción, pues el turista cogerá un coche porque también lo puede pagar.
Otra carretera que sufrirá cambios es la de Sant Antoni-Sant Josep, una carretera muy saturada en verano en la que se dan numerosos accidentes. ¿Qué debemos tener en cuenta con esta infraestructura?
Esa carretera mejorará mucho cuando se arreglen todos los accesos que tiene. Y eso son intervenciones puntuales de la carretera tal y como está ahora, que son mejoras de semaforizar con señalización, intervenir en las intersecciones, añadir rotondas.
Nuestra particularidad territorial es esa, la de muchísimos accesos, y los accesos son peligrosos. Estas pequeñas intervenciones a veces requieren de espacios, pero son espacios que se pueden asumir porque ya se utilizan, pegados a la carretera; no vas a implantar nada nuevo. Esas zonas de reserva y de protección de la carretera se tienen que utilizar para mejorar los accesos a las carreteras. Semaforizar con señalización. Hay muchos elementos de mejora hoy en día que son necesarios.
Sin haber hecho esto yo no me planteo una ampliación a nivel de carriles porque seguiríamos teniendo intersecciones donde tienes que esperar para hacer un giro a la izquierda. El problema de esa carretera ahora mismo es más todo eso que no la capacidad en sí.
La carretera de Santa Eulària, desde la salida de Ibiza hacia Jesús, hasta la ladrillera en Santa Gertrudis ¿es un buen ejemplo de intervención? Hay conductores/as que se quejan de las rotondas y las culpan de los accidentes en esa vía.
Una intersección que te evite un giro a la izquierda siempre es más segura. Entonces, sea rotonda o sea otro tipo, es mejor que tener un giro a la izquierda porque tienes la posibilidad de un choque frontal. Toda intervención que te evite tener cruces frontales de vehículos es más segura.
¿Hay algún buen ejemplo de intervención en infraestructura de carreteras que ilustre buenas prácticas?
Estoy expectante de ver precisamente la reforma de la de Sant Antoni-Sant Josep. Creo que va a ser una mejora importante de la seguridad en esa carretera y del nivel de servicio, porque va a ser más confortable. Vamos muy tarde.
Una de las grandes intervenciones actuales es la rotonda des Caçadors…
Si el proyecto está bien hecho, tengo que confiar en eso, en aras de mejorar la seguridad. Era un punto negro que tenía un giro a la izquierda con posibilidad de choque frontal.
Cambiando de tema, en algunas ocasiones ha dicho que en Ibiza tenemos hoteles construidos en 2022, 2024… pero al salir del hotel nos encontramos con entornos de los 80. ¿Esa brecha sigue creciendo?
No diría que sigue creciendo, pero sigue existiendo. Intentamos acortarla pero vamos más lentos de lo que va la intervención en el parque edificado. A medida que se han ido renovando concesiones antiguas se ha hecho mucha inversión, por ejemplo, en las redes de saneamiento y de abastecimiento.
Con respecto a las pérdidas en red que marca el Plan Hidrológico para el año 2027, excepto Sant Josep, que planea actuaciones, todos los municipios cumplen ya. Los fondos europeos también obligan a realizar esas inversiones porque si no vete a saber dónde estaríamos.
Aún así me gustaría que los espacios urbanos estuvieran mejor adaptados a estas alturas. Todavía hay zonas turísticas donde no hay itinerarios peatonales, sigue habiendo muchísimas desconexiones incluso en zonas urbanas donde no hay red viaria. Me refiero a tener un itinerario peatonal: tener una calle por la que llegar y salir a pasear. Voy más allá: a sombrear los itinerarios peatonales, a hacer carriles bici y meterles sombra… Vivimos en unas islas donde el verano ahora mismo ya es bastante insoportable y hay que sombrear.
¿Cuál sería el modelo ideal de isla en Ibiza qué haría si pudiera?
El urbanismo es una parte muy importante porque aquí es donde vivimos. El urbanismo son las ciudades, los pueblos. Si la gente que vive aquí ya lo tiene bien, todo se trasladará a lo demás.
Para mí es súper importante que tú salgas de tu casa y tengas zonas por las que pasear, zonas por las que caminar, que puedas coger el coche y llegues a tu centro de trabajo de manera segura.
Echo en falta que se tenga en cuenta una visión holística. Vemos que se hace una reforma de cuatro millones de euros en un hotel y no se hace una acera o se hace una por la que no pasa ni una silla de ruedas, ni un carrito, ni con un perro, ni puedes pasar andando con tu abuelo. Para mí eso es una vergüenza. Eso no puede suceder.
Quería preguntarle por las construcciones en zonas inundables, porque la última gran dana del pasado otoño de 2025 dejó un mensaje claro. Estos fenómenos nos afectarán y serán más agresivos en el futuro.

En la gestión del riesgo por inundación llevamos más al día el tema de la planificación. Pero luego tenemos que trasladar toda esa información en el territorio, la comunidad autónoma y con los ayuntamientos. Se tiene que abordar desde el urbanismo y la ordenación del territorio.
Hay que respetar aquellas zonas en las que no podemos desarrollar, y lo hecho, hecho está. Hay zonas de España en las que se están haciendo actuaciones para desplazar poblaciones… eso nosotros no lo podemos hacer por ahora en nuestra isla.
En el futuro ya no podemos pasar por alto las zonas inundables. Dentro de las zonas inundables hay diferentes riesgos, y ahí también hay un poco de decisión política de cuánto riesgo quieres o no asumir. El técnico te dirá el que no está dispuesto a asumir, pero luego hay toda una variabilidad, y ahí hay un impulso político y para eso la gente tiene que votar. Hay un margen de opinión y de ideología.
También hay cosas que no admiten demora por la seguridad de los ciudadanos que estamos aquí, y que hay que pensar en todo. Por ejemplo: ¿Cómo se relacionan las carreteras con todas las zonas inundables? ¿Estamos generando una barrera? Todo tiene que estar planificado.
Otra pata importantísima es la educación en la emergencia en una zona inundable ante episodios de lluvias: hay que trasladar los planes, como el Inunmbal, a la sociedad.
Y hablando de inundaciones, aunque le queda lejos profesionalmente en el tiempo y la experiencia. ¿Qué balance hace de las carreteras de Sant Antoni-Ibiza y de Ibiza-Aeropuerto que se construyeron hace aproximadamente 20 años?
Desde el punto de vista de la seguridad creo que el balance es positivo. Recuerdo perfectamente que en estas carreteras solía haber accidentes traumáticos.
El concepto de que vaya en trinchera, entre Can Cifre y Platja d’en Bossa, que es el que genera sobre todo los problemas de inundación, quizá podía haber tenido otra metodología, no sé si se hizo un estudio de alternativas, que es una opción. No tengo el conocimiento para establecer una conclusión con respecto a ello, pero lo que seguro puedo decir es que no están del todo bien ejecutadas a la vista de que se inundan cuando llueve.
Puede que en aquella época también hubiera muchas interferencias políticas. En este sentido hago una autocrítica y la traslado a mis compañeros: no debemos acceder a eliminar cosas o a no hacer cosas que sean necesarias por las presiones políticas. Esas carreteras tuvieron mucho debate político y eso hizo que algunas de las cosas no se hicieran todo lo bien que debían haberse hecho. La independencia técnica debería estar por encima.







No tenemos ni idea de quien fue el técnico que dio el visto bueno a la parte de la carretera del aeropuerto que siempre se inunda.
Si no se exigen responsabilidades luego te encuentras cualquier cosa.
En cuanto a la autovia del aeropuerto y hasta Jesus, todos los millones que se gastan cadal año aún, y el mantenimiento deja mucho que desear; baches, inundaciones – cada vez que llueve con algo de intensidad se tiene que cortar la circulación- , vegetacion que invade la calzada, gravilla, basura por enmedio… Como todo se planifique igual lo llevamos claro.