El Govern balear ha puesto en marcha una campaña de sensibilización para proteger al virot (pardela cenicienta) durante el periodo de los primeros vuelos de los ejemplares jóvenes, una fase crítica para la supervivencia de esta especie endémica de las islas.
En un comunicado, la Conselleria de Medio Natural subraya que el virot es el ave marina más amenazada de Europa y que está catalogada en peligro crítico de extinción.
La iniciativa, impulsada por la Conselleria en colaboración con la asociación Iniciativa de Recerca de la Biodiversitat de les Illes Balears (IRBI), hace un llamamiento a la ciudadanía para colaborar en el rescate de los ejemplares que puedan quedar desorientados por la iluminación artificial de la costa durante las próximas semanas, cuando abandonan los nidos situados en islotes y acantilados para emprender su primer vuelo hacia el mar.
Según ha explicado la Conselleria, la contaminación lumínica provoca que algunos pollos sean atraídos por las luces de núcleos urbanos y carreteras, pierdan la orientación y acaben cayendo al suelo, donde quedan expuestos a atropellos, colisiones con vehículos o edificios y al ataque de depredadores, especialmente gatos.

Esta circunstancia constituye una de las principales causas de mortalidad de los ejemplares jóvenes y supone una amenaza añadida para una especie cuya población mundial reproductora se concentra prácticamente en Baleares.
El virot pequeño (Puffinus mauretanicus) es una especie exclusiva del Mediterráneo occidental y tiene en las Islas Baleares prácticamente toda su población reproductora mundial.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo cataloga en peligro crítico de extinción y está considerado la ave marina más amenazada de Europa.
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha subrayado que la conservación del virot pequeño «es una responsabilidad compartida» y ha destacado que la implicación de la población resulta esencial para reducir una de las principales causas de mortalidad de los juveniles y favorecer la recuperación de una especie exclusiva del patrimonio natural balear.
Llamar al 112
Por ello, la Conselleria recomienda que cualquier persona que encuentre un ejemplar en la calle avise de inmediato al servicio de emergencias 112 o al Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Illes Balears (COFIB), en el teléfono 607 554 055, indicando el lugar donde se encuentra el ave y su estado.
En caso de que el animal permanezca en una zona donde corra peligro, como una carretera o una calle con tráfico, los técnicos aconsejan recogerlo con cuidado utilizando una toalla o un paño para evitar dañarlo y colocarlo temporalmente en una caja de cartón con pequeños orificios de ventilación hasta que pueda ser recogido por personal especializado.
Si el ejemplar aparece muerto, también se solicita comunicar el hallazgo, ya que esta información permite identificar las zonas con mayor incidencia y mejorar las estrategias de conservación.
El Govern recuerda que la contaminación lumínica afecta a numerosas aves marinas en todo el mundo y que en Baleares este problema también perjudica a otras especies protegidas.
Entre ellas figuran la noneta, el ave marina más pequeña del Mediterráneo, cuyos juveniles realizan sus primeros vuelos entre agosto y septiembre, y el virot grande, cuyo periodo más delicado se produce entre octubre y noviembre.
EFE






