El Ayuntamiento de Eivissa ha iniciado el proceso de licitación del que será el nuevo servicio de estacionamiento regulado en la ciudad.
La principal novedad del nuevo servicio será la creación de plazas de zona verde, pensadas especialmente para residentes y con un coste más alto para visitantes de fuera del municipio.
El nuevo servicio abarcará el ámbito urbano comprendido dentro de la EI-10 y contará con un total de 6.256 plazas reguladas. De ellas la mayoría, un mínimo de 4.438 serán plazas verdes, orientadas prioritariamente al residente, y 1.818 serán plazas azules, destinadas a favorecer la rotación y facilitar el aparcamiento de corta y media duración.
El sistema distinguirá entre temporada baja, del 1 de octubre al 31 de mayo, y temporada alta, del 1 de junio al 30 de septiembre. En temporada baja, la zona azul tendrá una tarifa general de 1 euro por hora y la zona verde de 1,30 euros por hora.
En temporada alta, la zona azul pasará a 1,30 euros por hora y la zona verde a 1,60 euros por hora.
En la zona C, activa únicamente en temporada alta, las tarifas serán superiores y se aplicará un horario más amplio, incluyendo el periodo nocturno.
En las plazas verdes, explica el ayuntamiento, los residentes tendrán prioridad y un coste reducido, mientras que los no residentes podrán estacionar durante un tiempo máximo de 2 horas. Además, la tarifa será superior a la de la zona azul, con el objetivo de favorecer que los visitantes utilicen preferentemente las plazas azules, los aparcamientos disuasorios o medios alternativos de movilidad cuando su estancia sea más prolongada.
El nuevo modelo también contempla una reducción de la tarifa anual para residentes, que pasará de los 90 euros actuales a 75 euros al año. «Esta autorización permitirá a los residentes aparcar sin coste adicional en el sector correspondiente a su domicilio, dentro de las condiciones establecidas para el nuevo servicio», indican.
El alcalde de Eivissa, Rafael Triguero, ha destacado: “este nuevo modelo de zona azul y zona verde nace con una idea muy clara: poner al residente en el centro. Sabemos que aparcar en muchos barrios de la ciudad se ha convertido en una dificultad diaria, y por eso damos un paso adelante para ordenar mejor el espacio disponible, favorecer la rotación y proteger a quienes viven en Eivissa durante todo el año”.
«La zona azul permitirá el estacionamiento de no residentes durante un máximo de 4 horas, lo que facilitará que las personas que acudan a la ciudad para realizar gestiones, compras, trámites, acudir al trabajo, visitar comercios o disfrutar de la oferta cultural y gastronómica puedan encontrar una plaza disponible con mayor facilidad. Una vez superado el tiempo máximo permitido, el vehículo deberá cambiar de sector», relatan en un comunicado.
Por su parte, la zona verde servirá para «priorizar el estacionamiento para los residentes del municipio». Su objetivo «será evitar que las plazas de aparcamiento de los barrios se utilicen como aparcamiento de larga duración por parte de vehículos no residentes, especialmente en aquellas zonas donde hasta ahora existían plazas blancas sin regulación que generaban un efecto frontera: calles con una elevada presión de aparcamiento, escasa rotación y mayores dificultades para los vecinos con vehículos que permanecen días e incluso semanas y meses sin moverse», justifican.
El Ayuntamiento subraya que la ampliación del estacionamiento regulado a zonas que hasta ahora eran blancas no debe entenderse como una simple extensión de la ORA, «sino como una medida para corregir un problema ya existente».
En muchas de estas calles, «la ausencia de regulación ha provocado que los vehículos permanezcan estacionados durante largos periodos de tiempo, reduciendo las posibilidades reales de aparcamiento para los residentes y dificultando la movilidad diaria».
“El espacio público es limitado y tenemos que gestionarlo con criterios de equilibrio, dando prioridad a los residentes, garantizando la rotación donde es necesaria y ofreciendo alternativas para quienes necesitan estacionar durante más tiempo”, ha señalado Rubén Sousa, regidor de movilidad del Ayuntamiento.
El nuevo modelo se organizará en diferentes sectores: Figueretes, Eixample II, Mercat Nou, Sa Capelleta, S’Alamera-Es Pratet, La Marina, Sa Colomina-Sa Real, Es Viver y Marina Botafoch. Los sectores de Sa Colomina-Sa Real y Es Viver se incorporan como zonas especialmente relevantes por su elevado número de plazas y por la necesidad de mejorar la ordenación del aparcamiento en ámbitos residenciales con alta presión.
Además, se crea una zona de control estival en el entorno de Marina Botafoch, avenida 8 d’Agost y avenida Juan Carlos I, que funcionará en temporada alta y «permitirá regular mejor el estacionamiento en una zona sometida a una presión muy intensa durante los meses de verano y también en horario nocturno. Esta medida busca compatibilizar la actividad económica y de ocio con el derecho de los residentes a disponer de un entorno más ordenado».
Se instalarán parquímetros de última generación, con posibilidad de pago en efectivo, tarjeta y contactless, además del pago mediante aplicación móvil. Los nuevos dispositivos tendrán una interfaz sencilla y accesible, pensada para facilitar su uso a todos los públicos.
«El control del estacionamiento se realizará mediante un sistema combinado de rutas a pie y vehículos de control, lo que permitirá optimizar los tiempos de supervisión y mejorar la eficacia del servicio», destacan.
Asimismo, el Ayuntamiento dispondrá de acceso a herramientas de gestión y seguimiento en tiempo real, lo que permitirá comprobar datos del servicio, validar su funcionamiento y exigir una mejor calidad a la empresa adjudicataria, así como controlar los flujos de vehículos y lugares de estacionamiento disponibles.
La regulación de la zona azul y verde se complementará con la mejora de los aparcamientos disuasorios, la promoción del transporte público, la ampliación progresiva de la red ciclista y la apuesta por una ciudad más ordenada, accesible y pensada sobre todo para quienes viven en ella. “Seguimos trabajando en un modelo de ciudad que cuide al residente, y avance hacia una movilidad más eficiente y sostenible para los vecinos y visitantes” ha señalado Sousa.
En este sentido, el Ayuntamiento recuerda que los aparcamientos disuasorios permiten estacionar a una distancia razonable del centro, con trayectos a pie de entre 7 y 15 minutos en muchos casos, y constituyen una alternativa especialmente adecuada para estancias superiores a cuatro horas.
“Eivissa necesita soluciones realistas y equilibradas. No podemos crear espacio público donde no lo hay, pero sí podemos gestionarlo mejor y la renovación de esta contrata es una oportunidad para hacerlo. Este nuevo servicio permitirá que haya más rotación, más plazas protegidas para residentes, menos vehículos estacionados durante días en las mismas calles y una ciudad más ordenada”, ha concluido el alcalde.
El contrato del nuevo servicio tendrá una duración de seis años y seis meses, un presupuesto de 12.851.834,73 €.






