La consellera de Salud de Balears, Manuela García Romero, ha negado hoy en Ibiza que su conselleria tenga conocimiento de otras agresiones sexuales en el hospital Can Misses, más allá de las dos agresiones sexuales que han salido a la luz en las últimas semanas, sobre las que ha dicho: «Son hechos absolutamente excepcionales».
De la primera, ocurrida el 12 de mayo, informó en exclusiva Noudiari.es. Un hombre ajeno al hospital logró forzar una puerta de acceso cerrada y se adentró hasta una de las plantas de hospitalización, donde en una habitación agredió a una mujer en estado muy vulnerable. El presunto autor del delito de agresión sexual está en prisión a la espera de juicio.
De la segunda, adelantada por Diario de Ibiza, se ha sabido en los últimos días. Esta tuvo lugar en marzo de 2025 y la Fiscalía pide 14 años para el atacante. El agresor, un hombre diagnosticado de esquizofrenia e ingresado en la Unidad de Hospitalización Breve de Salud Mental, violó a otra mujer también hospitalizada. En este caso, los sanitarios habían incluso cambiado de habitación a la víctima horas antes de la agresión debido a un comportamiento intimidatorio hacia ella por parte de quien presuntamente le agredió más tarde.
Por ambas agresiones constan sendas denuncias al Hospital Can Misses.
En una visita hoy al centro de Salud de Sant Jordi, la consellera ha reprobado y condenado ambas agresiones, sin embargo ha matizado que se trata de «dos temas muy diferentes».
Respecto a la agresión más reciente, Romero ha admitido que el presunto autor del delito forzó las puertas del hospital y «es un tema de actuación del hospital», ha indicado. «Ha puesto de manifiesto que hay que reforzar la seguridad», ha dicho la consellera, que ha explicado que ya se han introducido algunas medidas adicionales, como el refuerzo de personal de seguridad y una campaña de sensibilización entre el personal sanitario.
En cuanto a la denunciada presentada por los familiares de la víctima hacia el Hospital Can Misses, la consellera ha manifestado que asumirán «la responsabilidad que haya que asumir desde el punto de vista del Servicio de Salud» y ha trasladado su solidaridad para la familia afectada.
Respecto al presunto caso de violación por parte de un interno de la Unidad de Psiquiatría, conocida esta semana pero que ocurrió en marzo de 2025, la consellera ha insistido en que estos dos casos no pueden entrar en el mismo cajón. «Estamos hablando de pacientes en una unidad con una patología mental y en una situación aguda, porque estaban ingresados en la Unidad de Agudos», ha indicado García Romero.
Mientras que ha admitido que en el primer caso «se puede dejar al descubierto que hay que reforzar la seguridad», la consellera no ha querido dar más detalles sobre este, y ha indicado que está en manos de la Justicia, «hay que denunciarlo siempre, está en manos de la Justicia y habrá que aclararlo».
La consellera ha sido rotunda ante preguntas de Noudiari.es sobre si hay conocimiento de otros casos en el hospital Can Misses. «No. Son hechos absolutamente excepcionales, no se pueden comparar. […] Vamos a seguir tomando medidas para reforzar la seguridad y que esto no vuelva a ocurrir», ha zanjado García Romero.
Estos son hechos absolutamente excepcionales.
Refuerzos de seguridad y atención al paciente
Desde la agresión denunciada el pasado mes de mayo, desde el Área de Salud de Ibiza y Formentera (Asef) se han tomado diversas medidas, especialmente en el refuerzo de seguridad. Según han explicado fuentes de Asef, se ha añadido un trabajador de seguridad a cada uno de los turnos, y se está valorando la posibilidad de mantener este número de trabajadores durante todo el año, y no solo en verano.
También se está implementando un sistema de acceso con tarjeta o código en todos los accesos alternativos utilizados por el personal sanitario, y se están implementando sistemas de alarma en caso de forcejeo para todas las puertas de acceso al centro sanitario, tanto las principales como otras auxiliares.
También se ha recortado una hora el horario de acceso nocturno al edificio principal de Can Misses, de manera que ahora cierra a las 22 horas, en lugar de a las 23 horas. Y si bien hasta ahora esta entrada estaba supervisada por un celador solo hasta las 21,30, ahora esta supervisión y control de entrada coincide con la hora de cierre.
Por otro lado, desde Asef se están realizando campañas y charlas de sensibilización entre los trabajadores y trabajadoras de Can Misses, por parte de la empresa de seguridad Trablisa, para que el conjunto de sanitarios pueda detectar posibles actividades sospechosas.






